En
el año de los aniversarios 50 del restablecimiento de las relaciones
diplomáticas entre Cuba y Rusia, y el 65 de la victoria sobre el
fascismo, el buque escuela ruso Kruzenshtern, uno de los veleros más
grandes del mundo, arribó a nuestro país en visita de amistad.
La nave fue recibida este viernes por el capitán de navío José A.
Piñeiro, de la Marina de Guerra Revolucionaria, y Mijail Kaminin,
embajador de Rusia en nuestro país, quienes dieron la bienvenida a
sus tripulantes en la Terminal de cruceros del puerto de La Habana.
Posteriormente, Mikhail Eremchenko, comandante del buque, realizó
una visita de cortesía al contralmirante Carlos Duque, jefe de la
Marina de Guerra Revolucionaria, en la capitalina Casa de los
Alcaldes. Al encuentro también asistió José Manuel Puente,
vicepresidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Ciudad
de La Habana.
Más tarde, el comandante del navío y una representación de la
tripulación colocaron una ofrenda floral en el Mausoleo al Soldado
Internacionalista Soviético.
"Nuestras relaciones continuarán desarrollándose de una forma más
intensa. Nuestro barco pertenece a la rama pesquera y tenemos la
esperanza de que en este sentido también los vínculos se
consolidarán", afirmó Eremchenko.
El velero, —que realiza un viaje para conmemorar, entre otros, el
aniversario 65 de la derrota del fascismo y atracó en países como
Venezuela y Panamá—, trajo consigo una exposición fotográfica
dedicada a la amistad entre nuestros dos pueblos.