Tuve la posibilidad de estar presente en el momento en que se
hizo la primera convocatoria a este concierto. Absolutamente todas
las personas que fueron convocadas dieron una respuesta positiva.
Lo que considero que está ocurriendo hoy es un acto de amor,
sobre todas las cosas y no como esperan otros, subir al escenario a
proferir ofensas y decir cosas feas. Salimos al escenario con la
nobleza que implica cantar una canción, decir un poema, leer un
texto inteligente.
Reunirnos con nuestros colegas y amigos del arte con los cuales
nos reunimos con frecuencia. Es la manera de responder a un montón
de mentiras, de acusaciones locas, absurdas, que sabemos con qué se
han armado y que están vendiéndole al mundo una imagen apocalíptica,
totalmente colapsada de la sociedad cubana. Con que ocurra esto hoy,
con que muchos respondan a la convocatoria que con toda seguridad
este concierto va a lograr, le vamos a hacer ver al mundo -no
tenemos que justificarnos ni demostrar nada, nosotros hemos
demostrado mucho durante estos años- y le vamos a dar la posibilidad
que como el pueblo cubano, de enterar, de entender y de reconfirmar
que el país sigue existiendo y que todo ese desastre que nos han
pintado no es más que una gran falacia.