Cuba ratificó en Venezuela su respaldo a la creación de una nueva
arquitectura financiera internacional construida bajo la égida de
las Naciones Unidas, en lugar de impulsada desde foros reducidos
como el G-7 y el G-20.
La refundación debe surgir de decisiones globales adoptadas en la
Asamblea General de la ONU, y no a partir de instituciones que han
perdido credibilidad e imponen condiciones a las ayudas (entre ellas
el FMI), señaló en esta capital el funcionario cubano Ramiro León.
De acuerdo con el representante de la Isla en la reunión del
Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA) sobre las
reformas al actual orden financiero, corresponde a la comunidad
internacional debatir y definir al respecto.
El G-7 y el G-20 no son los espacios requeridos para el cambio.
Recordemos que en el contexto de la crisis optaron por rescatar con
rapidez a las instituciones financieras en bancarrota, lo cual
contrasta de manera vergonzosa con los exiguos desembolsos en el
cumplimiento de la Ayuda Oficial al Desarrollo, advirtió.
En declaraciones a Prensa Latina, León defendió las iniciativas
encaminadas a establecer un Banco de Desarrollo Regional y un Fondo
Regional de Contingencia desatados de los mecanismos financieros
vigentes y del dólar estadounidense como moneda única.
Cualquier proyecto de refundación debe además subordinarse al
principio del respeto a la soberanía y la integridad de los estados,
apuntó.