La fabricación de arados y otros equipos de preparación de tierra
a partir de materiales recuperados, constituye para la economía
cubana un significativo ahorro de recursos y garantía para
agricultores en cooperativas, fincas o parcelas.
Cosecheros de cultivos varios de la agricultura suburbana de
Camagüey, utilizan aperos de labranza construidos por un innovador
local a partir de herrajes y pedazos de aceros destinados al
reciclaje.
La iniciativa interesó a José Ramón Machado Ventura, Primer
Vicepresidente cubano, en su visita de dos días a la provincia de
Camagüey, y tras conocer por jóvenes cooperativistas de la
agricultura suburbana que sus medios de labranza fueron construidos
todos con desechos metálicos.
Por ello intercambió con José Antonio Rubí, director de la
Empresa de Recuperación de Materias Primas, acerca de cómo hacer una
buena selección de los materiales que pueda servir a los campesinos
con ese objetivo.
El directivo explicó la defectación que realizan de todo cuanto
llega a sus patios y pueda destinarse al Ministerio de la
Agricultura, que ya lo utiliza en talleres donde confeccionan los
implementos.
Agregó que esa planta entregó en el primer trimestre del actual
año unas seis mil toneladas de chatarra y más de dos mil de hierro
fundido al laminador de Las Tunas, que significan un sustancial
ahorro de divisas.
También informó acerca de las perspectivas de incrementar los
envíos con materiales de desecho de las áreas en desuso de plantas
de fertilizantes y unidades generadoras de electricidad, y en los
talleres de locomotoras, para lo cual requieren la utilización de
equipos específicos para su selección y traslado.
Machado Ventura comentó que hay inversiones en que se valoran su
factibilidad, si con los resultados productivos se recuperan rápido
los costos, y esta parece ser una de esas variantes.
Todavía en este ámbito de la recuperación de materias primas no
hemos agotado todo lo que podemos hacer, agregó.
Al respecto, Rubí le informó de una nueva experiencia en la
recolección de plásticos en la playa de Santa Lucía, tal y como se
hace hoy en Varadero y Cayo Coco, y de botellas y papel y cartón,
experimentalmente, en bodegas de la ciudad de Camagüey.
Como parte de su visita, el también miembro del Buró Político del
Comité Central del Partido Comunista de Cuba, recorrió en la ciudad
de Camagüey diversas áreas del policlínico del reparto Previsora, el
cual atiende a una población de 34 mil habitantes, y obras de
reparación de albergues para becarios extranjeros de la Universidad
Médica Carlos J. Finlay.
Sostuvo también numerosos intercambios con médicos, enfermeras,
técnicos, trabajadores, pacientes y familiares de ingresados del
Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech, uno de los más
grandes de Cuba, con 600 camas de ingreso, de las que 110 son de
urgencia.
Allí estuvo en los modernos centros de nefrología, hemodiálisis y
trasplante renal con 20 riñones artificiales y 30 camas, de
oftalmología, y el de imaginología, todos con servicios dotados de
tecnología de avanzada, en algunos de los 22 salones de operaciones
y en la sala de cirugía de mínimo acceso.
Acompañado por Julio César García, primer secretario del Partido
en Camagüey, y Luis Ynchausti, presidente del Gobierno provincial,
visitó el área de mayor impacto social de ese complejo de salud: la
sala de información de pacientes de urgencias y graves.
En el lugar funciona una red de información computarizada que -a
través de pantallas- actualiza sistemáticamente el estado de los
ingresados, mientras los familiares pueden permanecer en un área
climatizada y confortable, donde además hay servicios de cafetería,
baños y excelente atención del personal a su cargo.