Una
nueva Estrategia Nacional de Educación Ambiental (ENEA) presentaron
este viernes en la ciudad de La Habana especialistas cubanos, para
acentuar la enseñanza de la población cubana contra el cambio
climático y sus consecuencias.
El acto de lanzamiento de la iniciativa transcurrió en la
biblioteca pública provincial Rubén Martínez Villena, de la Oficina
del Historiador de Ciudad de La Habana, con la asistencia de Grisell
Acosta, de la representación en Cuba del Programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo, y profesionales del sector, reporta la AIN.
Lídice Castro, del Centro de Información, Gestión y Educación
Ambiental, que coordinó la ENEA, explicó en el acto que la
preparación popular es uno de sus objetivos esenciales, ante las
transformaciones climáticas que generan los irracionales patrones de
consumo de la sociedad capitalista.
Sobresalen también en la agenda los peligros, vulnerabilidades y
riesgos contra fenómenos hidrometeorológicos, uso sustentable de
recursos hídricos, de la biodiversidad, de la tierra, de productos
químicos y desechos nocivos, de zonas costeras y protección del
patrimonio natural y cultural.
Las proyecciones en ese campo abarcan el período 2010-2015 y dan
continuidad a las que comenzaron a aplicarse hace 12 años
Su elaboración contempló un amplio proceso de consultas, que
incluyó a las Redes Provinciales de Formación Ambiental, donde se
encuentran sus principales gestores en los territorios del país.
También hubo intercambios en los organismos de la Administración
Central del Estado, organizaciones de la sociedad civil e
instituciones relacionadas con el tema.
Otros países latinoamericanos, entre ellos Argentina y México,
también tienen resoluciones similares para contribuir a la
protección de su entorno.
En Cuba, existen más de ocho mil especies botánicas, incluidas
seis mil de plantas superiores, de las cuales más del 50 por ciento
son autóctonas, por lo que la Isla es considerada el principal
centro de biodiversidad de las Antillas.