El Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en la provincia de
Las Tunas desarrolla acciones para el ahorro de agua, aun cuando los
embalses no presentan una situación crítica.
La entidad mantiene un control sistemático de las redes y
conductoras, vela por el cumplimiento de los horarios de bombeo y
realiza reparaciones para evitar salideros por las tuberías, reporta
la AIN.
No obstante, en la ciudad de Las Tunas, con una población de unos
160 mil habitantes, se aprecian derrames de agua por negligencia de
algunos consumidores que dejan desbordar las cisternas y tanques.
Rosemayre Ricardo, de la dirección de Recursos Hidráulicos en Las
Tunas, explicó que los embalses del territorio se encuentran al 53
por ciento de su capacidad, suficiente para que la población tenga
cobertura del imprescindible líquido para seis meses.
Sin embargo -aclaró- los tuneros no se pueden confiar porque la
llegada de las precipitaciones es impredecible en esta provincia, la
de menor promedio de lluvia en el país, con apenas mil 038
milímetros anualmente.
Después de 1931, cuando el actual territorio de Las Tunas sufrió
una intensa sequía, el 2004 ha sido el más severo, al registrarse
600 milímetros de agua y sólo llegar al 37 por ciento de las
capacidades de las presas y micropresas.
La cuenca La Cana, una de las dos principales fuentes de abasto
de la ciudad de Las Tunas, está por debajo de los niveles para esta
etapa del año, pero la presa El Rincón, también destinada a la
capital provincial y con capacidad de almacenaje de 20 millones de
metros cúbicos, se encuentra al 67 por ciento.