Para Tomás Díaz Aguilera, al frente ahora de la empresa, está
claro que ningún éxito se logra sin el concurso de los hombres y las
mujeres. Así, el rescate de una caldera paralizada durante años fue
asunto concluido, como también fue posible recuperar el área de
refrigeración, montar una máquina fundidora-hiladora para la
elaboración de quesos y tecnificar mucho más ese proceso, de modo
que hoy el producto final sale sellado o empacado al vacío y no en
cubetas, como sucedía antes.
Entre otras novedades, están la puesta en marcha de un
pasteurizador, ampliación de capacidades para recibir y tratar la
leche, funcionamiento de un homogenizador y de una descremadora que
posibilita aprovechar más y mejor los subproductos.
Similar vuelco registra la producción de yogurt. Hasta las ventas
para el turismo se habían afectado por problemas en la máquina
envasadora de potes. Esperar soluciones de calendas griegas no fue
el camino. Por eso ahí está el equipo, ya rediseñado en su base y
apto para sellar, además, hasta los envases que por detalles mínimos
no podían ser utilizados en otras fábricas cubanas.
Tampoco por casualidad la línea de soya vio ampliada de un buen
tirón su capacidad —de 6 300 toneladas a 8 600, al año—: alivio neto
para el consumo social, canasta básica y yogurt liberado, además de
entregar cresol, aderezo, mayonesa y una especie de crema o pasta
conocida como untable natural...
Pero una de las nuevas producciones más atractivas es, sin duda,
el dulce de leche fluida (muy parecido a la leche condensada, con
sabor a vainilla y a chocolate), cuya elaboración, prácticamente
rústica o artesanal, expresa el tesón con que se está trabajando y
la conveniencia de aplicar variantes así para aprovechar toda la
leche que sea capaz de tributar la ganadería en momentos pico.
De hecho, según afirma Tomás, si años atrás la industria "se
ahogaba" frente al arribo de unos 24 000 litros, en estos momentos
puede asimilar sin dificultad más de 90 000 y revertirlos en
producciones que, si bien todavía son insuficientes, incrementan
poco a poco su presencia en el ámbito familiar, en instituciones,
organismos, unidades gastronómicas, así como en la red destinada al
turismo y a la recaudación de divisas.