El
Sucre, instrumento de compensación de pagos impulsado por la Alianza
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), abre el
camino para la soberanía monetaria en la región, aseguró hoy aquí el
experto ecuatoriano Pedro Páez.
Se trata de un prototipo de cuyo éxito dependerá un futuro muy
promisorio, si consideramos que para Latinoamérica urge separarse de
la angustia y la lógica de crisis del dólar estadounidense, precisó
a Prensa Latina el representante plenipotenciario del presidente de
Ecuador, Rafael Correa.
De acuerdo con el funcionario, la iniciativa del ALBA constituye
un tremendo reto teórico, además de operativo, porque trata de
romper el pensamiento neoliberal impuesto al continente.
Por todo eso levanta expectativas dentro del bloque y en la
región, como una herramienta potencialmente capaz de enfrentar
crisis y superar la dependencia estructural respecto al dólar, la
cual genera fragilidades macroeconómicas, financieras y sociales,
apuntó.
Páez participó en una reunión del Sistema Económico
Latinoamericano y del Caribe (SELA) sobre las reformas de la
Arquitectura Financiera, celebrada en la caraqueña Torre Europa.
El experto presentó los pasos dados para implementar el Sucre,
uno de los proyectos bandera del ALBA, entidad formada por Antigua y
Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y
las Granadinas y Venezuela.
Según Páez, para diseñar el novedoso instrumento se tuvieron en
cuenta varias experiencias de integración monetaria, entre ellas el
Euro.
Las hemos analizado, en aras de evitar componentes neoliberales
en un mecanismo llamado abrir el camino hacia la soberanía
financiera, señaló.