Tres soldados de Estados Unidos y un colaborador murieron al
estrellarse una aeronave militar en la provincia de Zabul,
informaron hoy fuentes de la ISAF, aunque los insurgentes afganos se
adjudicaron el derribo.
El aparato cayó anoche en la ciudad de Qalat y es un Osprey CV-22
híbrido con motores gigantes al final de las alas y despega y
aterriza como un helicóptero, y puede inclinar las hélices para
volar como un avión de turbo propulsión, reporta Prensa Latina.
Según un comunicado de la Fuerza de Asistencia a la Seguridad (ISAF),
bajo comando de la OTAN, ese suceso causó también heridas a una
cifra elevada de soldados, pero sin especificar cuantos.
Los lesionados fueron transportados a una base cercana para
recibir asistencia médica, cuya autoría del suceso se reivindicó por
un portavoz de los rebeldes afganos, Muhamad Yousuf Ahmadi.
Ahmadi declaró a la Agencia Informativa de Prensa afgana (AIP)
que derribaron anoche un helicóptero en la zona de Nawkhez y que
perecieron 30 soldados de Estados Unidos.
De acuerdo con la AIP, varios habitantes de Qalat dijeron ver
durante la madrugada un gran número de helicópteros sobrevolando la
ciudad, poco después de caer el CV-22 Osprey.
Este representa el cuarto aparato de Estados Unidos y la OTAN que
se estrella en Afganistán desde el pasado 23 de marzo y el segundo
en los últimos 10 días en Zabul.