Tal desempeño aumentó los temores por un posible colapso de la
deuda pública griega, que llegó a un nivel récord de 7,3% en el
rendimiento de las obligaciones del Estado, lo que también hundió a
la bolsa helénica.
El ministro de Finanzas, Giorgos Papaconstantinou, dijo que su
país continúa endeudándose y refinanciará los vencimientos de
débitos, estimados en 300 000 millones de euros, el 113% de su
Producto Interno Bruto (PIB).
El titular de esa cartera insistió en que el programa para
rescatar a Grecia de la crisis creada por su deuda soberana tendrá
efecto, pues los ajustes fiscales marchan bien y el presupuesto es
ajustado.
Grecia aplica un duro programa de austeridad, que incluye
reducciones en el sueldo de los funcionarios, congelación de las
pensiones y mayores impuestos, e insiste en que reducirá su déficit
al 8,8% del PIB este año, de un 12,9 a fines del 2009.
La UE aprobó el pasado 26 de marzo un plan de ayuda a Grecia, que
prevé préstamos bilaterales, y del FMI.