Razones
de peso aportó Alexis Díaz Pimienta al defender los motivos por los
que abrazó nuestra música campesina y, en especial, los llamados
puntos o tonadas, los cuales tomaron características muy propias en
cada región.
Justamente un viaje por el paisaje sonoro rural de la isla centró
la propuesta del espectáculo Se formó la guajirá, que
recorrió todo el país y culminó su gira en el capitalino Teatro
América.
"He comprobado el arraigo que tiene la música campesina en todo
el país", confesó el laureado maestro del verso improvisado.
Por la escena desfilaron integrantes del Taller de niños
repentistas: Samira, Adriana, el tunero Rayner Pargas, quien con el
desenfado y atrevimiento de sus cinco años se lució e hizo brotar
las risas.
Con los buenos instrumentistas de la Alexis Band y las
actuaciones de los cantantes Tony Iznaga (El Jilguerito), Adriana
Díaz Pimienta, Marisol Guillauma y Roberto Carlos Cruz (vocalista de
Novel Voz), a los que se unió el rapero Adversario, desde la
apertura se produjeron logradas actuaciones. Y para encarar los
difíciles pies forzados puestos por el público y colegas asistentes,
Díaz Pimienta llamó a un cuarto bate: Luis Paz (Papillo), quien fue
obligado a regresar al proscenio ante los atronadores aplausos que
aprobaron su entrega.
Hubo otros hechos a destacar, pero no se puede soslayar la no
programada unión de María Victoria Rodríguez con Lázaro Reutilio, en
Yo soy el punto cubano y ¡Que viva Changó!, justo
homenaje a Celina González, presente en el público y en la que los
participantes resumieron el valor de la tradición.
Buen preámbulo este de Cubadisco, la gran fiesta de la industria
musical cubana que auspiciará prontamente La canturía más larga
del mundo, programada del 1ro. al 15 de mayo en todo el país.