Orlando Lugo Fonte, presidente de la Asociación Nacional de
Agricultores Pequeños, llamó al campesinado cubano a redoblar los
esfuerzos para elevar la producción de arroz y ahorrar importaciones
de este cereal, informó la AIN.
Al intervenir en una reunión con cosecheros del grano en la
provincia de Las Tunas, 670 kilómetros al este de La Habana, Lugo
citó textualmente y exhortó a apoyar las palabras del presidente
cubano Raúl Castro, cuando al resumir el IX Congreso de la Unión de
Jóvenes Comunistas expresó:
"Sin una agricultura fuerte y eficiente que podemos desarrollar
con los recursos de que disponemos, sin soñar con las grandes
asignaciones de otros tiempos, no podemos aspirar a sostener y
elevar la alimentación de la población, que tanto depende todavía de
importar productos que pueden cultivarse en Cuba".
El máximo dirigente del campesinado cubano enfatizó que, en el
caso de la producción arrocera, en cada Cooperativa de Créditos y
Servicios (CCS) y de Producción Agropecuaria (CPA), hay que
desarrollar un arduo trabajo en la contratación y venta al Estado
del grano que cultivan sus asociados.
Precisó que incluso no pueden menospreciarse los excedentes en
las cosechas de los usufructuarios que han recibido tierras a partir
de septiembre de 2008 y otros pequeños productores, que cultivan
arroz en lo fundamental para el autoabastecimiento familiar.
Hay que concentrar los escasos recursos de que disponemos en
combustibles, maquinarias e insumos en los mejores cosecheros,
aquellos que contratan y venden sus producciones al Estado para su
distribución a toda la población, recalcó el presidente de la ANAP.
Para comprender la importancia de elevar la producción arrocera
en la Isla, baste señalar que Cuba importa alrededor de las tres
cuartas partes de las cerca de 700 mil toneladas que consume
anualmente de este cereal, cuyo costo sobrepasa en algunos casos los
mil 200 dólares por tonelada.
Los últimos datos oficiales publicados en la página digital de la
Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) indican que en 2008 el país
importó unas 567 mil toneladas del grano, con un valor promedio
superior a los 840 dólares por tonelada.