La campaña política y mediática anticubana, diseñada y financiada
por Estados Unidos, encuentra en Camagüey un amplio rechazo, lo cual
se constata en las declaraciones de algunos de sus residentes, dijo
la AIN.
Daylí Alonso, de 32 años de edad y trabajadora de la Dirección
Provincial de Salud, consideró que el pueblo revolucionario no se
deja engañar por las mentiras orquestadas en las últimas semanas por
EE.UU. y sus aliados.
La Revolución nos ha enseñado a observar y a sacar conclusiones,
base para afirmar rotundamente que Cuba respeta los derechos
humanos, expresó.
Añadió que uno de los de mayor trascendencia es el derecho a la
vida, lo que se demuestra en los cuantiosos recursos humanos,
materiales y financieros que la Isla dedica a proteger la salud de
sus ciudadanos.
Aquí son gratuitos los medicamentos y servicios en los
hospitales, y resulta bajo el precio de las medicinas para
tratamiento, asequibles a todas las personas, agregó.
Oscar Marcos Hernández, agricultor en los alrededores de la
ciudad de Camagüey, calificó de penoso y vergonzoso el proceder de
naciones poderosas económicamente, como Estados Unidos y otras de
Europa, que constantemente atacan a Cuba.
Pero nosotros sabemos responder a cada una de sus calumnias y
mentiras, como dice el editorial de hoy del periódico Granma,
enfatizo.
En mi caso como campesino, debo elevar las cosechas para
brindarle más comida al pueblo y responder así a la solicitud del
Presidente Raúl Castro de hacer más para importar menos, ilustró.
El constructor José Antonio Puertas, enfrascado ahora en la
edificación de viviendas en un nuevo reparto en esta ciudad, aseguró
que la Revolución siempre tendrá el apoyo del pueblo cubano.
Cuantas conjuras inventen nuestros enemigos, las derrotaremos,
porque la voluntad del pueblo es mantener y defender la
independencia y la soberanía, aseveró.