Los restos de Emilia González Echemendía, reconocida
independentista de Ciego de Ávila, fueron trasladados hoy al panteón
a los caídos en defensa de la Patria, del cementerio de Majagua,
localidad de donde era oriunda.
Pioneros, jóvenes, descendientes y pueblo en general, acompañaron
a Doña Emilia desde la tumba familiar hasta el nicho donde reposará
definitivamente, reporta la AIN.
Esta mujer nació en 1850 en la finca Ojo del Agua, del poblado de
Guayacanes y al estallar la guerra de 1868 marchó a la manigua a
prestar sus servicios como enfermera a los mambises dado el
conocimiento que poseía de las hierbas medicinales.
Adrián García Lebroc, director de la Oficina provincial de
Monumentos, rememoró que Doña Emilia creó un hospital de sangre
donde fueron asistidos los heridos enviados por el General Máximo
Gómez en la gesta de 1895.
Ella, dijo, representa la valentía de las cubanas que a lo largo
de la historia arriesgaron hasta la vida en defensa de sus ideales
libertarios, como Mariana Grajales, Rosa La Bayamesa, Isabel Rubio,
Lidia Doce, Celia Sánchez, Vilma Espín y Melba Hernández.
Lisayami Guerra, estudiante de secundaria básica, manifestó que
ese tributo, también en homenaje a los 160 años del natalicio de
Doña Emilia, desmitifica la imagen de los héroes y los motiva a
conocer sucesos de las luchas de los mambises en la zona.
La heroica campesina, declarada patriota insignia del territorio
de Majagua, regresó al concluir la guerra a su finca La Vega donde
murió de manera humilde acompañada por sus familiares el 20 de julio
de 1929.
Durante los procesos independentistas de 1868 y 1895, la mujer
cubana prestó múltiples servicios de gran importancia en el
sostenimiento del ejército libertador, entre ellos la asistencia
médica sanitaria, alimentación, cuidado y consuelo de los
combatientes.