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Ante el alza del virus de la influenza A H1N1
Percepción de riesgo: la mejor vacuna preventiva
José A. de
la Osa
delaosa@granma.cip.cu
Un incremento de las afecciones respiratorias asociadas con la
circulación del virus de la influenza A H1N1, considerado aún por
los expertos como "impredecible", se viene registrando en las
últimas tres semanas en nuestro país, lo que ha originado nuevos
enfermos, casos graves y algún fallecido.
Hasta
la fecha han sido vacunadas 182 000 personas, de ellas 57 000 son
embarazadas.
Esta situación epidemiológica coincide con la tendencia que se
observa actualmente en la región de una mayor actividad de la gripe
pandémica, identificada por primera vez el 24 de abril del pasado
año en el estado mexicano de Veracruz y que se propagó rápidamente
por todo el planeta.
Las zonas más activas de la transmisión se encuentran en estos
momentos en áreas tropicales de Asia, África y las Américas, y está
aumentando particularmente en Centroamérica, partes de América del
Sur y el Caribe.
El doctor Luis Estruch Rancaño, viceministro del área de Higiene,
Epidemiología y Microbiología del Ministerio de Salud Pública,
indicó que ello demuestra que no es posible descuidar el
comportamiento del virus A H1N1, y la imprescindible necesidad de
mantener activo el Plan Intersectorial para el Enfrentamiento de la
Pandemia.
Esencialmente, orientó, la población no debe "bajar la guardia"
en la percepción de riesgo alcanzada, la que calificó como la mejor
vacuna preventiva con la que podamos contar.
Informó que nos encontramos en una temporada activa de gripe en
la cual circulan varios tipos de virus, pero fundamentalmente (en
más de un 90%) el A H1N1. Desde enero hasta la fecha, del total de
152 brotes colectivos registrados, 33 correspondieron al virus
pandémico A H1N1.
Ello demanda que ante la aparición de cualquier cuadro gripal al
que se sumen los denominados "signos de alarma" —falta de aire,
obstrucción respiratoria, taquicardia, decaimiento— , los enfermos
deben de inmediato acudir al servicio de asistencia más cercano,
principalmente los adultos jóvenes, embarazadas y niños, y personas
de cualquier edad que presenten enfermedades crónicas del corazón,
los pulmones, asma, diabetes mellitus y obesidad, los grupos de
mayor riesgo.
La experiencia indica una mayor efectividad de los tratamientos
antivirales cuando se comienzan a administrar antes de las 48 horas
de iniciados los primeros signos de gripe, aunque no haya sido
confirmado el diagnóstico del virus pandémico.
Es primordial tener presente que los virus respiratorios son
altamente contagiosos al tener como vía principal de trasmisión los
contactos de persona a persona por las "gotitas" de saliva que se
desprenden al toser, estornudar, besarnos en las mejillas, cuando
conversamos cercanamente o a través de las manos sucias.
Atendiendo a lo anterior, el viceministro recordó que hay
precauciones de simple sentido común que deben mantenerse
incorporadas a nuestros hábitos, como son lavarse las manos con agua
y jabón de manera frecuente, especialmente después de toser,
estornudar o limpiarse la nariz; cubrirse la boca y la nariz para
toser o estornudar, y si estamos enfermos, quedarnos en casa y
evitar ir al trabajo o a la escuela, o frecuentar lugares donde se
reúnan muchas personas.
CAMPAÑA DE INMUNIZACIÓN CONTRA EL
VIRUS A H1N1
En los seis primeros días de la Campaña Nacional de Vacunación
contra la Influenza A H1N1, iniciada el pasado día primero y que en
su primera etapa se extenderá hasta el 20 de este mes, han recibido
la dosis 182 000 personas —alrededor de un 17% del universo a
vacunar: 1 124 000—, seleccionadas por su mayor riesgo de
complicaciones como consecuencia del virus pandémico. De ellas, 57
000 son embarazadas, lo que representa un 75% de las gestantes a
vacunar.
Según criterios especializados, los anticuerpos que brindan la
protección contra la infección por el virus pandémico aparecen en el
organismo aproximadamente dos semanas después de la vacunación, con
un grado de efectividad entre el 85 y 90%.
De acuerdo con la información suministrada a Granma por la
Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, las
reacciones adversas reportadas hasta ahora, valoradas por los
especialistas de "ligeras", son cefalea, malestar general, dolor en
el sitio de la inyección, fiebre, vómitos, rash (erupción en la
piel) y náuseas.
El doctor Estruch subrayó que hasta el momento, como consecuencia
de la administración de la vacuna contra el virus pandémico, no se
ha producido ni una sola reacción grave, ni mucho menos fallecidos.
Se insiste en la necesidad de que las personas que manifiesten
fiebre o una infección moderada o grave, esperen hasta su
recuperación para vacunarse. Igualmente las que presenten
enfermedades crónicas deben "estar compensadas" de su padecimiento
para recibir la inmunización.
Como se ha informado, esta vacuna se administra en los
vacunatorios de la red asistencial, previo consentimiento oral de un
familiar en el caso de los menores y de los propios adultos
comprendidos en esta campaña, un principio ético que debe mantenerse
ante cualquier acción de salud.
Partiendo además de que es un producto de nueva creación, las
autoridades sanitarias orientan a las personas inmunizadas
permanecer una hora en observación, a fin de posibilitar una
asistencia médica inmediata ante cualquier reacción adversa, "paso
normal —precisó el doctor Estruch— que nos ofrece mayor seguridad
del control de cualquier reacción de la vacuna al mantener a los
inmunizados al lado del personal de salud capacitado para ello".
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