A la Universidad de La Habana y a su Aula Magna llegó hoy el
libro "Subiendo como un sol la escalinata", para cerrar así un ciclo
de exitosas presentaciones, iniciado a mediados de febrero en la
gran fiesta cubana de la letra impresa.
Se trata de una biografía del eterno presidente de la Federación
Estudiantil Universitaria de Cuba, José Antonio Echeverría Bianchi,
publicada por la Casa Editora Abril y que a su autor, el
investigador, poeta y periodista Ernesto Aramís Álvarez Blanco,
significó 15 años de búsqueda, compilación y cotejo de información
por muchas vías, reportó la AIN.
Julio García Oliveras, compañero de José Antonio y junto a él
aquella tarde del 13 de marzo de 1957 en la toma de Radio Reloj,
aseguró a las decenas de estudiantes universitarios reunidos hoy
para la presentación del libro que estos tiempos hacen todavía más
importante su presencia en las librerías y necesaria su lectura.
Para enfrentar las urgencias del presente y el futuro, la
juventud cuenta con dos herramientas formidables, la ciencia y la
técnica, pero corresponderá siempre a la historia marcar el rumbo y
dar la dimensión del avance, enfatizó el veterano combatiente y
llamó a los "pinos nuevos" a no olvidar ni traicionar jamás la
memoria.
Fue la de hoy una jornada para el aprendizaje y el recuento del
pasado glorioso que atesora, palmo a palmo, la Colina Universitaria
y de la vida breve, pero intensa y apasionada por Cuba de un joven
inolvidable, que marchó feliz al combate y a la muerte y arquitecto
de esa unidad inquebrantable del estudiantado con su Revolución.
A la juventud cubana y, en especial, al estudiantado
universitario está dedicado "Subiendo como un sol la escalinata",
que toma en préstamo su título del poema que la matancera Carilda
Oliver Labra dedicara a José Antonio, en el primer aniversario de su
muerte.
Si algún mérito tiene es que, por encima de todo, es una obra de
amor, aseguró Álvarez Blanco, cardenense como Echeverría, y habló de
su empeño en mostrar, no sólo al héroe, sino al ser humano, aún hoy
vivo y actuante, cercano, entrañable, compañero, y por eso
infinitamente más grande.
¿Que cómo era El Gordo? Alegre, dicharachero, enamorado, fanático
del Beny Moré, asmático crónico, amante de los deportes, las fiestas
y el baile, que disfrutaba hacer caricaturas, excelente amigo, un
joven como cualquiera, pero, eso sí, consciente de la misión
histórica de su generación, enfatizó el autor del libro.
Si entonces el gran desafío era hacer la Revolución, hoy nuestro
sagrado deber es preservarla y continuarla, dijo Gladys Gutiérrez,
presidenta de la FEU, en la presentación del libro, a la cual
asistieron Faure Chomón y otros sobrevivientes de las acciones del
13 de marzo, y Marta Jiménez, viuda de Fructuoso Rodríguez.
Juntos, como soles también, bajaron luego la escalinata para en
el remozado parque Mella, honrar a Julio Antonio, fundador de la
Federación Estudiantil Universitaria, y reafirmar que ese "Todo por
la Revolución" lanzado como grito de combate por el IX Congreso de
la UJC será por siempre la divisa de cada patriota cubano.