El sueño del máximo líder de la Revolución Fidel Castro, de
convertir la Universidad de las Ciencias Informáticas en sede de una
gran colección de arte, fue evocado hoy.
Campus Uberrimus -tierra fértil en latín- exposición abierta hoy
en el museo galería Servando Cabrera Moreno, hace referencia a ese
proyecto que involucró una nómina de prestigio entre los artistas
cubanos.
El escultor José Villa Soberón, uno de los protagonistas de tal
obra, destacó que cuando Fidel sueña con el futuro, siempre lo hace
con la cultura como uno de sus elementos esenciales.
Señaló que la concepción del papel social de la cultura,
defendido por el ministro de Cultura Abel Prieto, tiene un ejemplo
de excepción en los predios de la UCI, donde espera que las obras no
sólo realcen el entrono visual de estudiantes y profesores sino que
contribuyan también a su integridad espiritual.
Melchor Gil, rector fundador de la UCI, elogió la capacidad de
imaginación y sueño de los artistas participantes, quienes en una
visita inicial a la institución, observaron un paisaje desolador,
ambientado después con una muy singular atmósfera de creación y
espiritualidad.
La muestra, integrada por bocetos, maquetas, primeras ideas y
fotografías en gigantografías da una idea bastante integral de la
magnitud de esta colección de arte contemporáneo cubano, quizá la
mayor de Cuba y que constantemente se amplia con nuevos artistas.
Una de las joyas de la UCI es la única escultura existente en la
Isla del gran arquitecto y artista brasileño Oscar Niemeyer.
Entre las firmas criollas que adornan esta singular muestra,
tanto en las esculturas como los murales de pintura o cerámica,
figuran el propio Villa Soberón, René Francisco, Esterio Segura,
Alexis Leyva, Flora Fong, Alicia Leal, Juan Moreira, Pedro de Oraá o
Vicente Bonachea.
"Campus Uberrimus" estará expuesta al público este mes y el
próximo y se complementa con el aledaño Parque de las esculturas, la
mayoría de cuyos autores participaron en el proyecto de la UCI.