Cuba
deploró este jueves ante la UNESCO el papel de las transnacionales
de la desinformación por su divorcio con la realidad del mundo en
desarrollo, y su promoción del pensamiento único y uniformador.
Al hablar en el 184 Consejo Ejecutivo de la Organización de
Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO),
el delegado cubano calificó de decepcionante el panorama en el
sector de las comunicaciones y la información, reporta Prensa
Latina.
Juan Antonio Fernández, presidente de la Comisión Nacional Cubana
de la UNESCO, criticó los mecanismos que han permitido el culto del
mercado, que en sus informes habla de libertades y pluralismo, pero
censura el software libre.
Destierra la necesaria búsqueda de un nuevo orden comunicativo e
informativo, con un periodismo ético y responsable, que cultive la
inteligencia y concientice a los pueblos de los graves peligros que
enfrenta la humanidad, puntualizó.
En otra parte de su discurso, Fernández se refirió a la crisis
estructural que impacta y pone en riesgo la supervivencia misma de
la especie humana.
Es la crisis del modelo dominante, del capitalismo neoliberal,
que impone su modelo consumista y derrochador, enemigo del planeta y
su biodiversidad, y que hace pagar a los eternos marginados los
efectos devastadores de su insaciable voracidad, recalcó.
Al respecto opinó que la UNESCO sufre una crisis de identidad,
aunque al mismo tiempo aplaudió la elección de la búlgara Irina
Bokova, como nueva directora general, como motivo de aliento y
esperanza.
El diplomático calificó de estrepitoso fracaso el sector de la
Educación, al recordar a los casi 800 millones de analfabetos en el
mundo, de los cuales dos tercios son mujeres.
Cuba, pobre y bloqueada, con su método de alfabetización Yo Si
Puedo, ha logrado en un decenio mucho más que la UNESCO y a un menor
costo, alfabetizando a cuatro millones de personas en 28 países de
América Latina y el Caribe, África y Oceanía, resaltó.
En torno a Haití, aplaudió la acción oportuna y decidida de la
titular de la agencia de la ONU a favor de la recuperación y la
cooperación con la nación caribeña, duramente golpeada por un sismo
de alta intensidad el 12 de enero último.
Encomió la determinación de Bokova para reposicionar la UNESCO,
allí donde podría tener un valor añadido: la protección del
patrimonio cultural, y la educación para el desarrollo.
Hay una enorme deuda con Haití donde hace poco más de 200 años,
400 mil negros africanos, esclavizados por el colonialismo europeo,
se sublevaron contra 30 mil colonos blancos y realizaron la primera
gran revolución social del continente americano, acotó.
Cuba ha focalizado su cooperación en el marco del Programa de
Reconstrucción y Fortalecimiento del Sistema Nacional de Salud de
Haiti, de conjunto con el gobierno haitiano, con la cooperación de
la República Bolivariana de Venezuela y otros países, añadió.
Finalmente, Fernández dijo que su país considera de total
relevancia el debate del punto 37 de la Agenda del Consejo sobre los
sitios patrimoniales palestinos que usurpa Israel, la potencia
ocupante.