El Embajador de Cuba en la República Popular China, Carlos Miguel
Pereira Hernández, destacó la viabilidad y el carácter autóctono,
democrático y participativo del socialismo que se construye en Cuba,
durante un encuentro con investigadores de la Academia de Marxismo,
perteneciente a la Academia de Ciencias Sociales de China.
La ocasión en la sede de la Academia de Marxismo reunió a
alrededor de un centenar de expertos en la materia, encabezados por
el Doctor Cheng Enfu, Presidente de esa institución, y se inscribió
dentro de las actividades por la celebración del 50 Aniversario del
establecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y China.
La exposición del Embajador cubano abarcó los antecedentes
históricos de nuestro proceso revolucionario, marcado profundamente
por el pensamiento martiano, y en abierta confrontación con las
apetencias anexionistas de los sectores de poder en Estados Unidos,
hasta los momentos actuales, cuando el país se empeña en superar las
dificultades en el terreno económico.
Pereira Hernández resaltó que el Socialismo cubano es fruto de un
proceso revolucionario autóctono, que tuvo como meta fundamental en
sus diferentes etapas alcanzar la independencia y lograr la
autodeterminación del pueblo cubano.
Destacó asimismo, que la política del bloqueo de Estados Unidos
contra Cuba constituye el principal obstáculo a la construcción del
Socialismo en Cuba, lo cual no ha impedido que la isla pueda mostrar
al mundo su inmensa obra social.
El Diplomático se refirió a que en estos momentos se refuerza la
institucionalidad del país, se profundiza la democracia y el diálogo
a nivel de todos los segmentos de la sociedad como instrumentos
insustituibles del consenso nacional y la unidad en torno al Partido
Comunista de Cuba y a la dirección histórica de la Revolución.
A juicio del Diplomático cubano, ni la política de Estados
Unidos, ni la crisis global financiera, ni los efectos del cambio
climático han podido ni podrán quebrar la viabilidad del socialismo
en Cuba, el cual ha demostrado que es la única vía posible para
preservar la independencia del país.
Por su parte, el Doctor Cheng llamó a los investigadores chinos a
seguir de cerca las experiencias concretas del socialismo cubano,
haciendo análisis objetivos, como elemento esencial para seguir
profundizando en el estudio y aplicación válida del Marxismo.
El Académico chino reconoció que China y Cuba tienen una amistad
sólida, de muchos años, y que cada país tiene que construir el
Socialismo de acuerdo con sus características propias, sin apartarse
del apoyo a la población y prestando máxima atención a los programas
de beneficio social.
Al final de la disertación, el Embajador cubano respondió a las
preguntas de varios de los asistentes, la cuales giraron en torno al
papel de la juventud cubana en la construcción del socialismo, las
diferencias y semejanzas entre los proyectos chino y cubano, así
como la incidencia del derrumbe del campo socialista en el proceso
de construcción socialista que se lleva a cabo en el país.