Un túnel de viento funciona desde enero último en Cuba, único
país de Centroamérica y el Caribe -y uno de los pocos de América
Latina- que posee este instrumento utilizado para calibrar
anemómetros.
Esa instalación está situada en la sede central del Instituto de
Meteorología de Cuba, dio a conocer a Juventud Rebelde Pablo de
Varona, jefe del Departamento de Asistencia Técnica en la citada
entidad.
Adquirida en Alemania a un costo superior a los 100 mil euros,
está constituida fundamentalmente de metal y fibra de vidrio, y
cuenta con un motor eléctrico que genera una corriente de aire con
velocidades de cero hasta 180 kilómetros por hora, similar a un
huracán categoría dos.
Se ha empleado en la evaluación de los anemómetros -que miden la
dirección y la velocidad o fuerza del viento- y de los cuales en la
Isla hay más de mil, en diferentes finalidades, marcas y modelos; la
calibración de uno solo de estos cuesta en el extranjero 300 euros.
En el túnel se pueden probar otros medidores del flujo de aire, y
pudiera emplearse para introducirle maquetas a escala con el fin de
valorar el comportamiento de diferentes objetos simuladores en
presencia de vientos huracanados.