Como responsabilidad compartida, "porque todos estamos en el
planeta Tierra", la doctora Lea Guido López, representante en Cuba
de la OMS/OPS, hizo desde La Habana un llamado a los gobiernos, a
las organizaciones internacionales, autoridades en general y a cada
ciudadano, "a situar la salud en el centro de la política urbana".
La magnitud del problema de la contaminación ambiental es tan
grave, subrayó, que no podemos dejarlo a la espontaneidad, hay que
promover medidas, concienciar a cada ciudadano en la realidad de la
contaminación del aire, la escasez del agua, el saneamiento, los
desechos, los ruidos, todos ellos determinantes en el logro de una
buena salud, sin olvidar los peligros que comporta el cambio
climático, los mayores riesgos de desastres, y la vulnerabilidad
ante ciclones, terremotos, inundaciones.
En un encuentro sostenido con la prensa, la doctora Guido dijo
que este año el Día Mundial de la Salud, que se celebra desde 1950
cada 7 de abril, por la importancia del tema al que se dedica
—Urbanización y salud— se convertirá en una jornada anual.
Actualmente alrededor de la mitad de la población mundial, 3 000
millones de personas, vive en zonas urbanas y las tendencias
demográficas indican que, en las próximas dos décadas, seis de cada
10 habitantes del planeta vivirán en zonas urbanas.
América Latina y el Caribe son las más urbanizadas del mundo, con
más de tres cuartos de sus 433 millones de habitantes concentrados
en ciudades. Es también la región más desigual con 190 millones de
personas que viven en la pobreza, un gran porcentaje de las cuales
se albergan en barrios asolados por problemas vinculados a la
urbanización rápida y no planificada.
La OMS/OPS, dijo la doctora Guido, quiere acompañar a los países
a afrontar este reto contribuyendo a una mejor planificación urbana,
al logro de comportamientos saludables y de seguridad en las
ciudades, no solo con inversiones sino con promoción de salud desde
las propias comunidades. "Y hay mucho pan sobre la mesa para
trabajar en ese sentido", apuntó.
Abundando en el tema de la promoción y prevención sanitaria, hizo
mención al buen trabajo realizado por el Gobierno cubano, antes de
la llegada de la vacuna, en el control de la influenza pandémica A
H1N1.