Líderes Mapuches de la sureña región de la Araucanía denunciaron
hoy la nula voluntad de dialogo de las autoridades de la cárcel
chilena de Angol ante peticiones religiosas y culturales de los
presos políticos indígenas.
En un comunicado, el Parlamento de Comunidades Autónomas de
Malleco y la Comunidad Mapuche de Ranquilko de Ercilla, entre otras,
señalaron que el mayor del recinto carcelario, Diter Villarroel, muy
prepotentemente y sin ni siquiera analizar las peticiones, manifestó
un rotundo rechazo a las demandas.
Tras señalar que esa actitud refleja una falta de respeto hacia
las autoridades tradicionales indígenas, así como su racismo y
discriminación hacia el pueblo Mapuche, alertaron que, ante la
situación creada, no descartan movilizaciones futuras.
Las organizaciones plantearon que las demandas de los presos
políticos permitirían mejorar su mala situación carcelaria y poder
-como todo Mapuche- realizar ceremonias religiosas y culturales en
el interior de la cárcel.
En carta entregada al Mayor Villaroel, agregaron que las
peticiones son mínimas y no vienen a alterar el orden y menos
faltarle el respeto a nadie.
Recordaron asimismo que está vigente el Convenio 169 de la OIT y
la Convención Americana de Derechos Humanos, que abogan por el
respeto a los derechos culturales de los pueblos indígenas,
legislación desconocida por las autoridades carcelarias de Angol.
Ante el rechazo a sus peticiones, las organizaciones evaluarán
próximamente el camino a seguir para lograr que nuestros peñis
(hermanos) encarcelados sean respetados y se les permita ejercer sus
legítimos y reconocidos derechos espirituales y culturales.
Por otro lado, las organizaciones Mapuches denunciaron la
detención hoy, en Collipulli, Ercilla, por fuerzas especiales de
Carabineros del Werken (vocero) Juan Lican Ñanko y su madre María
Ñanko, de la Comunidad Mapuche Wente Winkul Mapu, sin que se
informara el motivo de la acción policial.