Atractivos estrenos anuncia el Consejo Nacional de las Artes
escénicas para este mes en la capital cubana.
Entre lo más destacado figura Cuando el Che era Ernestico, del
grupo Nueva Línea, con texto y puesta en escena de Yaqui Saiz, los
sábados y domingos a las 11 de la mañana, en la sala Llauradó,
acerca de la niñez del Guerrillero Heroico, en la casa que
construyera su padre en Caraguatay, reporta la AIN.
Otra pieza que interesará a muchos es la ya mítica La noche de
los asesinos, de José Triana, Premio Casa de las Américas 1965, esta
vez a cargo de Teatreros de Orilé, de martes a jueves, a las seis de
la tarde en la misma locación.
Mario Morales, director de la agrupación, informó que se limitó a
sintetizar la obra respetando la dramaturgia original y en su puesta
en escena trata de tres generaciones de cubanos bajo un mismo techo,
en un rito de sangre que apela al teatro del absurdo y de la
crueldad.
Mañana, en el Café Brecha, Teatro El Público subirá al escenario
con el unipersonal A trozos. Tragedia del hombre solo, un texto del
dramaturgo español Gustavo Montes, defendido por el actor Georvis
Martínez.
La Compañía Hubert de Blanck hará la premier de Las
desobedientes, texto y puesta en escena de Orietta Medina, el
próximo 10 a las 8:30 p.m., basada en la vida de tres peruanas,
relevantes luchadoras sociales en el siglo XIX.
Por su parte, el grupo Buscón propone el unipersonal Itinerario
inconcluso, basado en un poemario homónimo de Miguel Barnet, actuado
por Simón Carlos, en la Casa Cultural del ALBA, de viernes a
domingos, siempre a las seis de la tarde.
Un momento especial será la lectura dramatizada de El último
vuelo, un texto de Alejandro Palomino, inspirado en la vida de la
aeromoza Asunción Blanco Río, quien en sus 30 años de trabajo ha
dialogado con personalidades de la talla de Nelson Mandela y Samora
Machel.