La
disposición de las nuevas generaciones de seguir construyendo el
futuro, desde el más probado compromiso con los principios de la
Revolución, quedó ratificada en la sesión plenaria del IX Congreso
de la UJC, presidida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz,
Segundo Secretario del Comité Central del Partido, y Presidente de
los Consejos de Estado y de Ministros.
Muchos
cometen el error de establecer una comparación entre generaciones.
Pero no ha habido un momento en la historia de Cuba que los jóvenes
no hayan marchado al frente, y ahora no es distinto. Somos la
mayoría de quienes prestan servicios de salud en el mundo, o
trabajan en los centros de producción, expresó Roberto Conde,
presidente de la OPJM en Camagüey, durante los debates.
Es verdad que tenemos problemas, sobre todo de funcionamiento.
Precisamente este congreso lo dedicamos a continuar analizando
nuestras dificultades y buscar soluciones. No venimos a pedir nada,
si algo hay que pedir son tareas, subrayó.
Militantes del sector de las ciencias, como Yassel Ramos,
secretario general del Centro de Ingeniería Genética y
Biotecnología, destacaron la participación de la UJC en la batalla
económica. Ramos no solo hizo alusión a los más de cien millones en
divisas aportados por el CIGB, sino al papel del comité de base en
ese resultado.
Tenemos que debatir temas esenciales: cómo hacer que nuestros
centros sean cada vez más productivos, cómo elevar el protagonismo
de los jóvenes. En nuestro centro, fueron ellos quienes se
entrenaron para capacitar al personal de salud de todo el país a fin
de aplicar el Heberprot P, un fármaco único en el mundo, con 70% de
efectividad, que evita la amputación en enfermos de diabetes.
Dailín Cobo, secretaria general del comité de base de Inmunología
y Biopreparados, en Holguín, se refirió a los resultados de las
Brigadas Técnicas Juveniles y a la trascendencia de la formación
vocacional para atraer a los estudiantes hacia las carreras de
ciencias, en lo cual destaca la relación de los militantes de su
colectivo con el IPVCE José Martí y niños del territorio.
El aporte de los jóvenes en la sustitución de importaciones
centró la intervención del holguinero Fermín Escalona, de la empresa
del níquel Comandante Pedro Soto Alba. La recuperación de neumáticos
para los camiones que transportan ese mineral, en una máquina
vulcanizadora, representó reducir los gastos de 6 000 dólares que
cuesta cada una en el exterior, a solo 400.
Disponen de una brigada dedicada a recuperar diferentes
accesorios, que ha conseguido un ahorro de 110 000 dólares. Otro
tanto sucede con la batalla por el uso racional de combustible.
No solo cumplimos el plan de producción y contribuimos con la
economía del país, sino que la presencia notable de los militantes
en este proceso, influye en el universo juvenil, los motiva, les
muestra que la organización es más que reuniones y cotización, es
disciplina, conciencia, participación, enfatizó.
Cada secretario general debe ser un líder, y comprometer a los
jóvenes con la producción de alimentos. Es preciso revertir la
situación de que Cuba invierta cuantiosos recursos en importar
frijoles y otros granos, cuando puede aprovechar mejor las
extensiones de tierras ociosas, sostuvo el habanero Yuniel González,
quien está al frente del comité de base de la cooperativa cañera
Vicente Pérez, ejemplo en el cumplimiento del plan de entregas.
Mientras, Yorkis Navarro, de la CPA Felipe Torres, en Ciego de
Ávila, resaltó el papel de la familia en mantener la tradición
agrícola, la responsabilidad del comité de base en el amor a la
historia, la importancia del esfuerzo: en su cooperativa han
trabajado de modo muy artesanal, rústico, casi sin invertir
recursos, pero ha primado el empeño, modelo que debiera inspirar a
los jóvenes de otros colectivos.
El debate abordó también las principales tareas inherentes al
sector educacional. La delegada pinareña Yurisleidy Barrios, del
politécnico agropecuario Tranquilino Sandalio de Noda, aludió a la
necesidad de perfeccionar la labor con los jóvenes para que al
terminar estudios permanezcan vinculados a su perfil.
Jeidy Sevilla, de Cienfuegos, comentó cómo en su preuniversitario
llevan a los estudiantes a intercambiar con los trabajadores del
central azucarero cercano, con el fin de promover que respondan a
las demandas del territorio. Asimismo, mencionó el trabajo
metodológico emprendido para superar las principales dificultades en
las asignaturas priorizadas.
Cómo no defender la Revolución si no ha hecho más que formar
universitarios, señaló Alejandro González, de la facultad de Derecho
de la Universidad de La Habana. Hoy el objetivo manifiesto o
solapado del enemigo es sembrar dudas, distanciar a los jóvenes de
sus mayores, de sus dirigentes. Por tanto, hay que dialogar más, con
un lenguaje fresco; los argumentos están ahí: esta Revolución es
inmensa no solo porque brinda salud y educación gratuitas, sino
porque atiende gratuitamente a los contrarrevolucionarios que se
enferman, y les da educación a los contrarrevolucionarios y a sus
hijos.
Una Revolución así no tenemos derecho a regalarla; un comité de
base que no se reúne, un militante que no cumple su rol, lo está
haciendo, expresó.
Una vez identificada la necesidad del ahorro de recursos en salud
pública como un problema, ya hemos dado el primer paso, advirtió
Alba Iris Asín, de Guantánamo, quien se refirió a las estrategias
puestas en marcha para controlar el uso del material gastable, así
como al reordenamiento de las plantillas y la eliminación de las
recetas por complacencia. Podemos cambiar, si cada uno de nosotros
transforma la mentalidad de alguien más.
Igualmente Luis Morlote, presidente de la Asociación Hermanos
Saíz, valoró el papel de la vanguardia militante y de la juventud
toda en el ámbito cultural, en el empleo de las nuevas tecnologías y
de los medios alternativos en beneficio de un sistema que en sí
mismo es alternativo al modelo de globalización.
Señaló que, en ocasiones, por la ausencia de materiales de
factura nacional, los medios reproducen esquemas de vida alejados
diametralmente de nuestros intereses. Hay suficiente talento para
crear productos atractivos que promuevan nuestros más genuinos
valores.
La cultura puede realizar aportes incalculables al mejoramiento
de la calidad de vida de las personas, lo demostraron las
experiencias durante los ciclones. Esas iniciativas que se hacen con
muy pocos recursos hay que extenderlas, agregó.
También es preciso seguir fomentando el debate, desde la
pluralidad de criterios, para continuar la edificación de nuestra
obra, la cual será menos imperfecta mientras más colectiva sea,
concluyó.
La incorporación al Servicio Militar Voluntario Femenino, la
formación de valores, la enseñanza de la Historia como herramienta
para defender nuestro proyecto y otros temas suscitaron diversas
intervenciones y análisis. Los planteamientos no quedarán en letra
muerta; habrán de tornarse acciones, combate diario, todo por la
Revolución.