El
futuro se construye hoy, el futuro somos nosotros mismos, afirmó hoy
Luis Morlote, presidente de la Asociación Hermanos Saíz, y esa frase
resumió horas de debate y reflexiones, ya en la recta final del IX
Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).
A pensar un porvenir que exige de todos más participación, más
compromiso, más unidad, consagraron los 800 delegados al foro la
mañana de este cuatro de abril, día de cumpleaños de la UJC y la
Organización de Pioneros José Martí", dijo la AIN.
"No habrá futuro fatal, será de luz el futuro", vaticinó en
inspiradas décimas el habanero Héctor Gutiérrez, y al Presidente
Raúl Castro, presente en esta segunda y última jornada, y a la
heroica juventud del Centenario, aseguró: "La generación que aquí
escucha, codo a codo, es la que va a darlo todo por nuestra
Revolución".
Una apuesta por el mañana, decididos a jugárselo todo hoy,
hicieron estudiantes, jóvenes trabajadores y combatientes como la ex
presidenta de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media,
Gretchen Gómez, que decidió aplazar sus estudios de Periodismo, para
servir a la Patria en la Brigada de la Frontera.
Lejos de perder, he ganado un año al incorporarme al Servicio
Militar Voluntario Femenino, y en verdad este ha sido mi primer año
en la Universidad, aseguró la joven delegada, quien dijo ser ahora
mejor y más revolucionaria.
Hablaron representantes de los miles de colaboradores cubanos en
el exterior, los médicos Fausto Despaigne y Alan Santana, portador
este último de dos copias facsimilares del Diario del Che en
Bolivia, que entregó a Liudmila Álamo, primera secretaria de la UJC,
y Yamilé Ramos, presidenta de la Organización de Pioneros.
Esta plenaria fue un llamado al combate en todos los frentes, lo
mismo en la producción, en las aulas, el laboratorio o la sala de un
hospital e, incluso, frente a un ordenador, para poner al servicio
de la Revolución las nuevas tecnologías y hacer naufragar las tantas
patrañas que contra Cuba navegan por Internet.
El reto -insistieron los delegados- está en ser cada quien y cada
día mejor en su puesto y, como organización, esa vanguardia que Cuba
necesita, como ejemplo que alienta, convoca y arrastra a participar
en una obra, menos imperfecta cuanto más colectiva.
Luego de tan amplio debate, fue aprobado por unanimidad el
Informe Central al IX Congreso de la UJC.