La
recomendación de mirar a la historia de nuestro país para entender
el presente y ratificar convicciones de lucha y resistencia fue
ampliamente debatida hoy, en sesión plenaria del IX Congreso de la
UJC, reporta la AIN.
Yorkys Navarro campesino de la provincia de Ciego de Ávila,
recordó que si algún día perdemos la perspectiva, regresemos al
pasado, que no solo está en los libros de texto, sino que también
habita en nuestros padres y abuelos.
Preguntemos -dijo- por la Cuba de antes del 59, indaguemos y allí
encontraremos motivaciones suficientes para no querer volver al
capitalismo y ratificar a la Revolución y el socialismo como única
alternativa posible y deseable.
A los jóvenes -aconsejó- que dejen de lado la pacotilla, el
consumismo, la chabacanería y que rescaten posturas de educación
formal, de respeto y muchos valores que no están perdidos pero si en
ocasiones ocultos.
Roberto Conde, presidente de la Organización de Pioneros José
Martí en la provincia Camagüey, destacó que en Cuba la juventud
nunca ha estado perdida, porque si un día existió una generación del
Centenario, hoy existe otro grupo que nació y creció bajo los
efectos del bloqueo económico, comercial y financiero que los EE.UU
le imponen a Cuba.
Una generación -continuó- que ha resistido el período especial y
que siempre ha estado al lado de la Revolución, respondiendo a cada
llamado, en cada marcha.
Donde y cuando se le ha necesitado - replicó- han estado los
jóvenes de esta Isla, por eso no permito que nadie diga que la
juventud está perdida.
Dailin Cobo, secretaria del Comité de Base del Centro de
Inmunología y Biopreparados, destacó que hoy el país libra una
batalla económica por el ahorro, la sustitución de importaciones y
por elevar la productividad, batalla en la que la juventud debe
estar en el centro del combate.
Por su parte Fermín Escalona Fuentes, trabajador de la fábrica
Pedro Soto Alba, del municipio holguinero de Moa, subrayó que cada
cubano, cada joven, debe estar consciente de su papel y convencido
del bienestar común y que los recursos del estado no son del otro
sino de nosotros mismos.