Agricultores de Ciego de Ávila reafirmaron su potencial
productivo, al sembrar cuatro mil 200 hectáreas de plátanos después
de los azotes de los huracanes Gustav, Ike y Paloma en 2008, reporta
la AIN.
La superficie cubierta está por encima de la destruida por los
meteoros y permitió acopiar en el 2009 más de 50 mil toneladas de
bananos, cifra que se repetirá este año, aseguró Ezequiel Abreu,
especialista de la Agricultura en el territorio.
Los volúmenes cosechados aumentaron durante enero y febrero
últimos, y también garantizaron un estable abastecimiento a los
mercados locales y el envío del alimento a otras provincias, como
Ciudad de La Habana y Santiago de Cuba, agregó.
Destacó el esfuerzo realizado por labriegos estatales y del
sector campesino, pues la provincia careció de fertilizantes
químicos en los dos años anteriores por la situación económica del
país.
Abreu informó que en este cultivo es muy difícil aplicar abonos
orgánicos porque solo una hectárea necesita 36 toneladas, por lo
cual se buscó más producción con buena preparación de los suelos,
mejores variedades y riego eficiente de agua.
Rolando Macías, subdelegado de la Agricultura en la provincia,
indicó que tras la rehabilitación de los plantíos dañados por los
ciclones se realizó la siembra escalonada para mantener cosechas
todo el año.
Se fomentaron especies como la llamada macho tres cuartos y el
FIAH 18, que pueden cosecharse después del año y entre los nueve y
10 meses, respectivamente, además de enano guantanamero y gran
enano, más resistentes a los vientos huracanados, expresó Macías.
Simultáneamente crecen los platanales llamados de alta densidad,
que al llevar dos o tres veces más plantas por campo sus
rendimientos puede superar las 35 toneladas por hectárea, pero los
sembradíos requieren de atenciones especiales.