El
aniversario 20 del encuentro entre líderes de iglesias protestantes
y evangélicas, y de la Comunidad Hebrea de Cuba, con el Comandante
en Jefe Fidel Castro Ruz, el 2 de abril de 1990, fue recordado ayer
en un acto presidido por el General de Ejército Raúl Castro Ruz,
Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
Durante la actividad, celebrada en el Memorial José Martí,
trascendió que el derecho de cada quien a profesar una fe religiosa
sin temor a padecer discriminaciones, fue un deseo de Fidel
discutido y aceptado en el IV Congreso del Partido, y que también
quedó plasmado en la reforma constitucional de 1992.
Caridad Diego, jefa de la Oficina de Atención a los Asuntos
Religiosos del Comité Central, detalló en apretada síntesis cuánto
se ha avanzado desde entonces en la integración de las diferentes
denominaciones religiosas a las múltiples batallas protagonizadas
por el pueblo cubano, entre las cuales mencionó la liberación del
niño Elián González, la lucha por el regreso de los Cinco Héroes
injustamente encarcelados en Estados Unidos y aquellas que siguen
desarrollándose en contra del inhumano bloqueo norteamericano
impuesto a la Isla.
El arribo a los 25 años de la publicación del libro Fidel y la
Religión, fue también motivo de conmemoración.
Frei Betto, autor de la entrevista que, tras dos décadas y media,
sigue conquistando lectores, agradeció a Fidel la repercusión de la
obra, "pues las opiniones plasmadas en el libro son de él", y
catalogó a Cuba como país evangélico, por ser el único en la región
interesado verdaderamente en garantizar una vida digna a todos sus
hijos.
Como representante de quienes participaron en el histórico
encuentro con Fidel de 1990, hizo uso de la palabra el Reverendo
Raúl Suárez Ramos, director del Centro Memorial Martin Luther King
Jr, quien aseguró a Raúl que la Revolución y el proyecto socialista
cubano podían seguir contando con los hombres y mujeres de fe.
A nombre del Consejo de Iglesias de Cuba, del Seminario Teológico
de Matanzas y del Centro Memorial que dirige, el Reverendo le
entregó al Presidente cubano una carta dirigida a Fidel, "por el
ministerio profético ejercido hasta hoy".
Junto con una Biblia obsequiada al General de Ejército Raúl
Castro, también le fue enviada al Comandante en Jefe, de parte del
Consejo de Iglesias de Cuba y de su presidente, Marcial Miguel
Hernández, una placa conmemorativa en reconocimiento al apoyo
brindado a través de estos años.
Al homenaje asistieron los miembros del Buró Político Esteban
Lazo Hernández, vicepresidente del Consejo de Estado, Ricardo
Alarcón de Quesada, presidente de la Asamblea Nacional del Poder
Popular, y Abel Prieto Jiménez, ministro de Cultura. Además
estuvieron presentes otros dirigentes del Partido, del Gobierno y
representantes de instituciones religiosas y asociaciones
fraternales de nuestro país.