El
primer ministro ruso, Vladimir Putin, consideró este miércoles que
los atentados perpetrados en Moscú y en la república de Daguestán
son crímenes contra toda Rusia, reporta Prensa Latina.
Durante una reunión del gabinete, Putin estimó que los
organizadores del doble atentado en las estaciones de metro Lubianka
y Park Kulturi, el pasado lunes, pueden ser los mismos que están
detrás de los dos bombazos en la ciudad daguestana de Kizliar.
Una patrulla de policías advirtió esta mañana (hora local) un
sospechoso vehículo Niva con insignia de policía que viajaba a su
encuentro y le bloqueó el paso frente al teatro Iskra, en Kizliar.
El conductor del vehículo, que se dirigía al centro de la
referida localidad, accionó la carga explosiva cuando los dos
agentes del orden público intentaron revisar el auto. La detonación
mató a los policías y dejó un cráter de casi dos metros de
profundidad.
Al lugar de los hechos acudieron socorristas y policías, mientras
a unos 100 metros del cordón de seguridad, formado 20 minutos
después por los agentes, otro suicida vestido de policía detonó un
artefacto dinamitero y causó otros 10 muertos y al menos 30 heridos.
Una tercera bomba se sospecha fue colocada en un contenedor de
basura cerca del lugar de los atentados de Kizliar, en los cuales
perdieron la vida siete policías, incluidos el jefe de
investigaciones de esa localidad, Vitali Vedernikov.
El jefe de gobierno orientó conceder a los afectados en Daguestán
las mismas compensaciones que a los de los atentados de Moscú, para
lo cual ya concedió un total de 100 millones de rublos (tres
millones 390 mil dólares).
Los familiares de los fallecidos recibirán un millón 300 mil
rublos (unos 44 mil 82 dólares), los heridos graves 500 mil rublos
(alrededor 16 mil 954 dólares) y los leves 300 mil rublos (unos 10
mil 172 dólares).
Putin se pronunció por reforzar el Ministerio del Interior en el
Cáucaso norte y llamó al gabinete a crear condiciones de vida dignas
en las repúblicas de esa zona para que los grupos subversivos
carezcan de condiciones de reclutamiento de jóvenes en sus filas.
El ministro ruso del Interior, Rashid Nurgaliev, también aseguró
que se reforzará la protección de los ciudadanos, en especial en las
urbes donde existen metros y gran concentración de población.
Nurgaliev llamó a la población a estar más atenta a cualquier
situación sospechosa y prometió instalar en las estaciones
subterráneas equipos capaces de detectar moléculas de explosivos a
distancia, así como reforzar las labores de inteligencia.
Reconoció, empero, que será casi imposible rastrear explosivos
plásticos, por lo que apeló a la vigilancia de la población para
evitar nuevos atentados.