Los
activistas pro inmigrantes en Estados Unidos rechazan las cuotas de
la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), que pretende
un récord en las deportaciones este año, reporta Prensa Latina.
En su publicación sabatina, el diario The Washington Post reveló
un memorándum firmado por el jefe de operaciones de ICE, James
Chaparro, en el que resalta que para el actual 2010 van en camino a
cumplir con 310 mil deportaciones.
La estadística es inferior a las 400 mil que se habían propuesto,
lo que representa que los agentes tendrían que cumplir cierta
cantidad de deportaciones para alcanzar la cifra, alertó la víspera
el periódico La Opinión.
Según la abogada Jessica Domínguez ahora las redadas se enfocarán
en detener y deportar a cualquier indocumentado, lo que es
decepcionante.
Además criticó que las familias están siendo separadas por un
sistema de inmigración y por leyes que no funcionan. Para Juan José
Gutiérrez, uno de los organizadores de una marcha pro inmigrante
celebrada el fin de semana en Los Angeles, se trata de una traición
del presidente Barack Obama.
Él nos prometió que para los inmigrantes habría una reforma en el
primer año, y lo único que hemos tenido es más redadas y más
deportaciones que en el peor año de la administración anterior de
George W. Bush, enfatizó.
Los activistas calificaron estas cuotas como injustas e inhumanas
y alegan que no se corresponden con el compromiso que el actual jefe
de la Casa Blanca hizo con el pueblo.
El sábado último, en Los Angeles, fue convocada una marcha a
favor de los derechos de los inmigrantes, que se sumó a las acciones
de carácter nacional que se suceden en Estados Unidos.
La manifestación le recordó a Obama la importancia que tuvo el
voto latino en su ascenso a la presidencia del país y demandó el
logro de una reforma migratoria.
El tema perseguirá al mandatario como una piedra en el zapato,
porque él prometió durante su campaña acelerar cambios en ese
sentido en el primer año de su administración.
Ello permitiría regularizar a los más de 12 millones de personas
que residen sin documentos legales en la nación norteña.