Mundial para ciegos y débiles visuales

Tres bronces en el adiós

De muy buena se puede catalogar la actuación cubana en el Campeonato Mundial de Judo para ciegos y débiles visuales escenificado en Antalya, Turquía, con el cierre bronceado de Jorge Hierrezuelo, división de 90 kilogramos, Yangaline Jiménez (+100) y Yarima Brooks (70).

Hierrezuelo, as del orbe en el 2002, venció al francés Oliver Cugnon, al argelino Nase Abdelhadi y al ucraniano Oleksa Pominov, en repechage, tras caer en su primer combate frente al argentino Jorge Lencina, a la postre igualmente bronceado. El ruso Oleg Kretsul, y el británico Samuel Ingran hicieron el uno-dos.

Similar performance rindió Jiménez, quien abrió airoso sobre el ruso Alexander Parasyuk, y sucumbió ante el azerí Iham Zakiyev, previo a la repesca, donde arrasó con el canadiense William Morgan, el francés Julie Taurines y el chino Song Wang, respectivamente.

Cerró la tríada de medallistas Brooks, en su estreno universal, quien fue víctima de la rusa Olga Zabrodskaya Gorobet, finalmente reina de dicho peso.

Juan Carlos Cortada (100), el otro competidor de la Isla, ancló séptimo, tras vencer al japonés Haruka Hirose, y resbalar dos veces frente al sudcoreano Gwanggeun Choi y el estadounidense Miles Porter. Precisamente Choi concluyó con el cetro, escoltado por el británico Joe Ingram, y el iraní Hamed Alizadeh y el estadounidense Porter, terceros.

De esa forma, los siete discípulos de Senén Ramos y Legna Verdecia culminaron su participación con seis medallas (0-1-5), por intermedio de Isao Cruz (81) y los bronceados, Víctor Sánchez (66), Hierrezuelo (90), Jiménez (+100) y las debutantes internacionales Dalidaivis Rodríguez (63) y Yarima Brooks (70). (H.I.)

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas | Especiales |

SubirSubir