UNIÓN
DE REYES.— Cambiar la imagen desagradable de aquel solar yermo
convertido en el microvertedero del barrio y levantar allí una
parcela productiva para beneficio de la comunidad, fue la propuesta
casi unánime de los vecinos del CDR no. 8 de la zona 48, de este
municipio matancero.
Apenas una semana después ya habían despejado los escombros,
recuerda José Alberto Sabater Hernández, coordinador municipal de
los Comité de Defensa de la Revolución. "Hubo una participación
masiva, pero el entusiasmo colectivo lo encabezaron los hermanos
Santana y Lisbet Linares, la presidenta de nuestra organización
allí".
La joven Yenisey Santana no olvida la imagen desagradable de
aquel basurero situado en el mismo frente de su casa. "Había que
verlo, estaba feo de verdad. El primer día sacaron tres carretas de
escombros y de desperdicios de todo tipo. Ahora todo el mundo admira
la transformación del lugar".
Pablo, uno de sus hermanos, recuerda que después de sanear el
área, removieron la tierra y sembraron cultivos de ciclo corto, como
habichuela, pepino y tomate. "En la actualidad plantamos frijoles y
yuca, y pensamos incursionar con otros vegetales".
Para Lisbet, una de las mejores retribuciones de esta experiencia
es haber logrado el concurso consciente de varios jóvenes que
todavía cumplen sanciones bajo el régimen de libertad condicional.
Existe, dice, la mejor opinión de cómo han encarado esta tarea, la
cual contribuye a la reinserción de ellos en la comunidad.
En esa labor pesó el trabajo de la Federación de Mujeres Cubanas.
Su presidenta en el área, Hilaria González, señaló que gracias a la
unidad lograda entre los distintos factores pudieron incorporar a
algunos de estos muchachos a la vida laboral y social.
Sin embargo, lo que nunca imaginaron los residentes en la zona
fue que su ejemplo rebasaría los límites del barrio y llegaría hasta
otros puntos del poblado de Unión de Reyes y de más comunidades del
municipio. Este es el mejor fruto dejado por tan meritoria
iniciativa, opinó José Alberto Sabater Hernández, coordinador de los
CDR en el territorio.