Cuba era el sueño, hoy es una realidad, dijo emocionado Seam
Bercaw, capitán del velero norteamericano Amistad, que tocó tierra
cubana por el puerto de Matanzas, con una veintena de tripulantes.
El capitán Bercaw refirió que luego de una travesía con clima
variado, desde tormentas hasta vientos alisios, y más de tres mil
millas recorridas por la Ruta del Esclavo, por fin la goleta llegó
en el tiempo programado, estamos muy felices, agregó el marino.
A la rada de Matanzas acudieron a dar la bienvenida a la
tripulación de Amistad, Fernando Rojas, vice ministro de Cultura,
Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de
Cuba, autoridades gubernamentales y la agrupación Columbia del
Puerto.
William Pinkney, capitán insigne del velero compartió con el
grupo folklórico, oriundo de Cárdenas, conoció que varios de sus
integrantes descienden de esclavos y dijo que esta réplica de la
goleta es homenaje al barco emblemático, testigo de una rebelión de
esclavos en 1839, frente a las costas de Cuba.
Silvia Wilhelm, cubanoamericana promotora del recorrido y amante
de la historia, contó que es sobrina tataranieta de Miguel y Emilia
Teurbe Tolón, diseñador y bordadora de la bandera cubana que ondeó
por primera vez en la ciudad de Cárdenas, en el año 1850.
Me emociona mucho estar en esta tierra, comentó Silvia y agregó
que la goleta recorrió países de la región del Caribe, y luego de
transitar unas 22 ciudades de la costa este de Estados Unidos,
concluirá su periplo al final de este verano en Chicago, ciudad del
presidente Obama, acotó.
Hasta el próximo miércoles permanecerá atracado en el puerto
matancero, muy cerca del otrora Castillo de San Severino, el velero
símbolo de la abolición de la esclavitud.
Desde las calles empinadas de esta ciudad se observan flotar las
banderas cubana y norteamericana.