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Ahorro desde las entrañas de la tierra
La Central Termoeléctrica del Este de La
Habana, ubicada en el municipio de Santa Cruz del Norte, ahorró tres
millones en divisas, al evitar la combustión de 13 000 toneladas de
combustible mediante la quema del gas acompañante extraído de los
pozos
Joel Mayor
Lorán
Joel@granma.cip.cu
Hasta en las profundidades de la tierra, el hombre encuentra
aliados. Desde la superficie, la belleza impresionante de las costas
del municipio habanero de Santa Cruz del Norte no permite adivinar
que, a más de mil metros bajo sus pies, una poderosa fuerza en forma
de gas presiona por salir; y es el aprovechamiento de esta lo que ha
permitido ahorrar unos tres millones en divisas en apenas 14 meses.
Osmani
García lee los barómetros, comprueba que no haya derrames de crudo…
AGRIO, PERO DULCE
Osmani García y los demás operadores de campo llegan donde sus
unidades de bombeo, justo entonces un sol rojo anaranjado besa el
azul del mar en el horizonte. Recibieron las herramientas, les
informaron sobre la situación general del área, y salieron prestos a
solucionar los problemas.
Quince años en tales trajines no consiguen restarle bríos a
Osmani. Ajusta las correas; comprueba que no haya derrames de crudo;
lee los barómetros; revisa cada detalle. "Me gusta mi trabajo porque
conozco su importancia. Sé que una parte del gas va hacia los
hogares de Ciudad de La Habana y la otra se usa en la generación de
electricidad junto con el petróleo". Por eso, cada una hora, repite
ese recorrido.
Por
aquí llega el gas agrio a la CTE Este de la Habana.
Ahora nos muestra dos pozos que no precisan de bombas debido a la
presión natural en ambos. De ellos sale el denominado gas agrio, el
que a la Central Termoeléctrica del Este de La Habana le sabe dulce,
por cuánto ahorro propicia.
Le llaman agrio, amargo, ácido o sucio porque a este combustible
no lo someten a proceso alguno de limpieza, en contraposición al gas
dulce, al cual le extraen el sulfuro de hidrógeno, dióxido de
carbono y otros componentes que trae consigo de las profundidades.
Pero, en realidad, su quema directa en la generación eléctrica ha
logrado un considerable impacto económico.
Desde el 22 de noviembre, la CTE del Este de la Habana se sirve
también de este gas. Hasta el cierre de febrero, su empleo permitió
ahorrar 2 894 toneladas de combustible y 840 000 dólares por
sustitución de importaciones, según los precios actuales del
petróleo, declaró a Granma Rubén Campos, director general de
la planta.
 La
termoeléctrica se alista para que sus tres unidades puedan quemar
petróleo y gas.
Si a lo anterior sumamos el aporte por la quema de gas dulce
durante el año 2009, las cifras ascienden a un total de tres
millones de dólares que no fue preciso utilizar en la adquisición de
más de 13 000 toneladas de combustible, subraya.
Recurrir al gas acompañante evita, además, la compra de un
aditivo (de alto costo en divisas) para facilitar la quema del crudo
cubano; favorece una combustión más eficiente que la del petróleo
nacional; y minimiza las incrustaciones en la superficie interior de
las calderas, lo cual a su vez alarga los ciclos de mantenimiento.
Por si no bastara, aprovecharlo evita que vaya a parar a la
atmósfera cargado de nocivos contaminantes.
MODERNIZACIÓN
La unidad 2 de la "termo" santacruceña fue modernizada en el
2006. Al generar electricidad a partir de 90 millones de metros
cúbicos de gas, recuperó los casi 40 millones en divisa invertidos
en ese proceso, en solo dos años y medio, asegura Campos.
"El uso del gas acompañante resulta muy barato, precisa solo de
algunos gastos en instalaciones y operaciones propias de la
extracción, pero en muchas ocasiones ni siquiera requiere de bombas,
solo la presión natural o la que se emplea para extraer el crudo.
"Sí exige continuar cumpliendo las medidas de seguridad, pues el
agrio contiene sulfhídricos que, en determinadas concentraciones, le
pueden volver letal. Por supuesto, el sistema no trabaja con
salideros. Y, aunque le llamen sucio, lo cierto es que ese gas no
genera suciedad, incluso posee mayor valor calórico que el
denominado limpio".
Orlando Caballero, director técnico de la CTE, afirma que, en mes
y medio o dos, también la unidad 3 quedará lista para quemar gas;
hoy recibe crudo. Entretanto, la modernización emprendida en la 1
pretenden finalizarla en junio o julio del año 2011, por su
envergadura.
Ese bloque no solo consumirá crudo y gas, sino que dejará atrás
un estado técnico calificado como inoperable y elevará su
disponibilidad al ciento por ciento. Asimismo, prevén mejorar
índices de eficiencia como el factor de insumo y el consumo
específico bruto, al incrementar el ahorro en 40 gramos de
combustible por kilowatt-hora generado, de 320 bajó a 260.
Ya está prácticamente concluido el desarme de la unidad y
comienza el montaje. Están al día con el cronograma. Luis Raúl
Carrillo, ayudante de mecánico, no cesa de limpiar la enorme pieza
de metal que le asignaron, para luego probarla. Satisface apreciar
el ambiente de consagración en cada puesto de trabajo: chispas,
sudor, dedicación... , ya sea en la termoeléctrica o sorbiendo las
entrañas de la tierra. |