La Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI) rechazó
este lunes en el Día Mundial del Agua la mercantilización de ese
elemento vital para el planeta y quienes lo habitan, reporta Prensa
Latina.
El planteamiento fue hecho en una declaración por la efemérides,
del bloque formado por organizaciones nativas de Argentina, Bolivia,
Colombia, Chile, Ecuador, Perú y Venezuela.
El documento denuncia que las políticas privatizadoras
contradicen los principios del Decenio Internacional para la Acción
El agua, fuente de vida (2005-15), fijado por las Naciones Unidas.
En los hechos, agrega, la mercantilización del agua ha sido y es
una de las políticas sistemáticas de los Estados, como parte de la
imposición del neoliberalismo extractivista.
Denuncia que en países de América Latina se debaten proyectos
tendientes a la privatización del agua que priorizan su uso para
actividades extractivas como la minería, que la usa en exceso y
contamina sus fuentes.
Los pueblos indígenas y sus organizaciones nos resistimos a esta
agresión a la Madre Naturaleza, en defensa del futuro de la
humanidad y todos los seres vivos, amenazados por la alarmante
escasez del agua, agrega.
Dice además que la falta de agua es producto del acaparamiento en
manos privadas, la contaminación y la peligrosa y creciente
desglaciación.
Tras recordar que América del Sur concentra más de la quinta
parte de las reservas de agua dulce del mundo, añade que los Andes
albergan glaciares que son fuente de vida y están desapareciendo por
la crisis climática.
Hoy es más urgente que nunca recuperar para todos el Buen Vivir
en diálogo y armonía con la Madre Naturaleza, para salvar las
fuentes de agua que harán posible la supervivencia de la vida,
advierte.
En ese contexto, CAOI propone al mundo que asuma la visión de los
pueblos indígenas sobre el agua, en el sentido de considerarla un
ser vivo, proveedor de vida y sagrado, así como base de la
reciprocidad y complementariedad, así como derecho universal y
comunitario.
Ratifica además el compromiso de promover la adopción por las
Naciones Unidas, de una Declaración Universal de Derechos de la
Madre Tierra.