El secretario general de Comisiones Obreras (CC.OO.), Ignacio
Fernández Toxo, advirtió este lunes en Madrid sobre el alto coste
social que deberán pagar los españoles por la exigencia de la Unión
Europea (UE) de reducir el déficit público, reporta Prensa Latina.
Por mucho que se corra, será imposible comprimir el gasto hasta
el tres por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2013 sin
pagar una alta factura en términos sociales, remarcó Toxo durante
una intervención en un foro empresarial.
España tiene el compromiso de reducir su abultada deuda del 11,4
por ciento previsto para 2009 hasta el 3,0 por ciento en los
venideros tres años, según establece el Pacto de Estabilidad y
Crecimiento de Bruselas, sede de la Comisión Europea.
Para el líder del mayor sindicato del país ibérico en número de
afiliados, resulta disparatado exigir los mismos resultados a
naciones con diferentes niveles de déficit.
Consideró que cumplir con ese objetivo sólo retrasará la salida
de la crisis económica actual y generará tensiones sociales, como ya
ocurrió en Grecia y como probablemente sucederá en buena parte de
los países europeos, auguró. El máximo dirigente de CC.OO.
pronosticó, además, que España tardará años en normalizar su mercado
laboral, uno de los más golpeados del mundo industrializado con más
de cuatro millones de desempleados.
Tardaremos unos cuantos años en recuperar las tasas de empleo que
teníamos antes de la crisis, insistió.
El sindicalista alertó del riesgo de que se reproduzcan, y en
España de manera más acentuada, las mismas situaciones que
provocaron la crisis si no se controla y se acomete una reforma del
sistema financiero.
En materia fiscal señaló que más allá de la subida en julio
próximo del Impuesto al Valor Agregado (IVA), impulsada por el
gobierno, se deben tocar otras figuras para que el sistema sea más
equitativo, e insistir en la persecución del fraude.
Diga lo que diga la ministra de Economía (Elena Salgado), la
economía sumergida ha crecido y es una de las causas que explican
que no se haya producido un estallido social, apuntó.
A su juicio, más que una reforma laboral, España requiere de un
gran pacto de Estado en política fiscal, energética, educativa y
financiera.