En Washington, Canahuati compartió la factura de 28 000 dólares
de los bufetes de cabildeo con el socio principal del Banco Ficohsa,
Camilo Atala, y el presidente de los maquiladores, Jesús Canahuati,
ambos también partidarios activos del régimen de Roberto Micheletti.
El Libertador precisa que se averiguaron los nombres y las
empresas que financiaron el golpe de Estado contra el presidente
Zelaya siguiendo las pistas del Lobbying and Disclosure Act,
un registro vigente desde 1995 en Estados Unidos de las acciones de
los lobbistas.
"Las firmas contratadas en Washington por los empresarios
golpistas hondureños son Orrick, Herrington & Sutcliffe LLP, Vision
Americas y Cormac Group, a las que los empresarios hondureños
pagaron alrededor de 28 000 dólares para que realicen su trabajo de
cabildeo ante el Departamento de Estado, el Consejo de Seguridad
Nacional, la Cámara de Representantes y la Cámara de Senadores de
Estados Unidos", afirma El Libertador, que precisa que se designa
especialmente como lobbistas a Lanny Davis y Adam Goldberg, ambos
consejeros del ex presidente Bill Clinton.
VIVANCO Y LA SIP SE QUITAN LA MÁSCARA
En los próximos días, la SIP condecorará a José Miguel Vivanco,
director para América de la organización norteamericana Human
Rights Watch (HRW), también asociado a la CIA, que se distingue
por sus intervenciones agresivas contra los países progresistas de
América Latina.
El jefe de la SIP, el director del ultraderechista Diario Las
Américas, Alejandro Aguirre, entregará su llamado Gran Premio
Chapultepec 2010 a Vivanco, en una reunión que se celebrará en Aruba.
El mismo premio ha sido otorgado en los últimos años a Arthur O.
Sulzberger, el dueño de The New York Times Company; Santiago Cantón,
de la desprestigiada Comisión Interamericana de Derechos Humanos y
el Banco Mundial.
Vivanco, un ex funcionario pinochetista delegado a la OEA que se
convirtió en defensor de la versión norteamericana de los "derechos
humanos", fue expulsado de Venezuela hace unos meses luego de la
presentación de un informe de su organización que difamaba de manera
grosera a la Revolución bolivariana.
Vivanco, según un comunicado de la SIP, fue seleccionado por "su
destacada labor en defensa de la libertad de expresión".
Antes de aparecerse en la Human Rights Watch, grupo
conocido por sus intervenciones paralelas a las del Departamento de
Estado norteamericano, Vivanco fue delegado del gobierno chileno
pinochetista en la Comisión de Derechos Humanos de la OEA.
Tras la entrega del premio, señala la SIP, Vivanco participará
como expositor del panel Libertad de prensa en Latinoamérica. Su
intervención tendrá "particular énfasis en Venezuela", precisa el
comunicado emitido desde Miami.
Como siempre, este evento mediático de la SIP, utilizado con
fines de propaganda, reunirá a unos de 250 dueños de medios de la
prensa comercial con sus acompañantes.
La reunión se celebrará en el lujoso hotel Westin Aruba Resort de
Oranjestad, la capital de esta colonia neerlandesa autónoma, al
noroeste de Venezuela.
Según los organizadores, se analizarán "de manera exclusiva" las
"estrategias y formas de ayudar" a los órganos de prensa de Haití,
lo que deja suponer una intervención injerencista.
Hace unos meses, en su asamblea general de Buenos Aires, la SIP
designó como presidente a Alejandro Aguirre, el fundador del Diario
Las Américas, cuyo padre Horacio Aguirre Baca, de Miami, fue uno de
los más activos colaboradores del coronel Jules Dubois, en la
operación realizada por la CIA para secuestrar a la SIP, entre 1948
y 1950.