"Desde el principio, cuando este proyecto era una visión, tuve la
esperanza de que el barco visitara La Habana" —expresa—, para hacer
alusión al proyecto de la organización no gubernamental Amistad
América, de Estados Unidos a la que pertenece, y que tuvo a bien,
hace justamente 10 años, confeccionar la réplica de la Goleta
Amistad, cuyo original, construido en Cuba en 1839, traía a los 53
tripulantes de Sierra Leona que protagonizarían una de las
rebeliones de esclavos de mayor repercusión en la historia de ese
flagelo que duró casi 400 años.
Para conmemorar el Día Internacional del Recuerdo a las Víctimas
de la Esclavitud y de la Trata Trasatlántica que la Organización de
Naciones Unidas celebra cada 25 de marzo, y coincidiendo con su
décimo aniversario, la goleta Amistad, cuyo objetivo es poner en
alto el espíritu humano de aquellos heroicos prisioneros, ha
mostrado una especial intención —según palabras del capitán del
navío, William Pinkney— de llegar hasta el país, porque para ellos
constituye "un momento muy especial la visita a La Habana" y han
querido venir a celebrarlo aquí.
La travesía, que incluye la estancia de los tripulantes en el
Museo de La Ruta del Esclavo, la visita de niños a la goleta, entre
otras actividades, llegará al Puerto de Matanzas hoy y arribará a La
Habana, punto inicial de su recorrido, el 25 de marzo para zarpar el
31 hacia otros puertos del Caribe y ciudades relacionados
históricamente con el tráfico de esclavos en el siglo XIX.
Como "un acontecimiento poético, una elegía a todos los que
dejaron sus vidas en esta causa" consideró Miguel Barnet, presidente
del Programa de la Ruta del Esclavo en Cuba, la presencia de la
Goleta Amistad en la isla. Y agradeció, en nombre de la cultura
cubana, este gesto de hermandad que pretende construir puentes entre
los pueblos de Cuba y Estados Unidos.