Jorge "Tigre" Acosta, ex jefe de Inteligencia de uno de los
grupos de represión de la ESMA, afirmó que "por supuesto que hubo
personas detenidas" en ese centro naval durante el pasado gobierno
de facto. En ese proceso judicial junto al acusado son también
enjuiciados otros 18 ex marinos y policías, según AP.
Admitió además que algunas de las muertes de detenidos "fueron
causadas" por su "accionar militar en la unidad de tareas 3.3.2 de
la ESMA".
Acosta y el resto de los encartados están imputados de decenas de
asesinatos, entre ellos los de las monjas francesas Alice Domon y
Léonie Duquet, del escritor Rodolfo Walsh y de las fundadoras de la
organización de derechos humanos Madres de Plaza de Mayo. La ESMA
fue uno de los mayores centros ilegales de detención y torturas de
la dictadura. Por allí pasaron unos 5 000 luchadores políticos, de
los cuales sobrevivieron menos de la mitad. Allí también dieron a
luz detenidas, cuyos bebés les fueron sustraídos y entregados a
personas afines al régimen militar.
En otras ocasiones en las que el "Tigre" Acosta tuvo que
responder ante la justicia por sus acciones, señaló que se sentía
perseguido y que no había participado en actividades represivas,
porque solo se ocupaba de tareas de inteligencia.
En febrero de 1987 el ex marino fue procesado por más de 80
delitos cometidos en la ESMA, pero a los cinco meses quedó en
libertad por una ley de amnistía.