Con abrazos y muestras de respeto concluyó hoy el intercambio de
los estudiantes de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM),
con los familiares de Terry Fox, quienes visitan La Habana desde el
martes último.
Ante una abarrotada aula, Betty Fox, madre del joven canadiense,
comentó la historia de la enfermedad de su hijo y con varias
anécdotas representó la fortaleza, voluntad y pensamiento solidario
de quien intentó cruzar su país en trote para recaudar fondos e
investigar sobre el cáncer.
Traté de persuadirlo por el riesgo que corría su salud en ese
empeño e intenté que el maratón fuera únicamente en nuestra
provincia, pero me contestó que no solo en Columbia Británica la
gente sufre de cáncer, rememoró.
En medio del cariño profesado por los educandos, Betty dijo a la
AIN sentirse, como cualquier otra madre en el mundo, muy orgullosa
con lo que comenzó su niño, con lo que él creía, y agregó que
después de 30 años se mantiene el ritmo de las recolectas, que se
emplean sólo en investigaciones.
Al lado de su esposo Rolland y su hija Judith, expresó también
que estar aquí en Cuba ha sido especial, donde se promueve mucho la
carrera Terry Fox, y mostró su gratitud por eso.
Betty afirmó además estar conmovida con el incremento de
participantes en el maratón en las 12 últimas ediciones celebradas
en suelo cubano.
La doctora Midalis Castilla, vicerrectora docente de la ELAM,
expuso a los familiares de Terry una síntesis de la historia del
centro, cuya cifra de graduados esta fijada en siete mil 248
estudiantes de más de 25 países, en sus 10 años de existencia.
Los Fox donaron a la escuela un libro sobre la fugaz vida del
joven norteño y conocieron de las actividades solidarias de los
alumnos en diversos lugares del mundo.