Los técnicos de 28 países culminarán este miércoles una
conferencia sobre las necesidades para la reconstrucción de Haití,
donde 222 mil 570 personas murieron por el terremoto del 12 de enero
pasado.
El primer ministro haitiano, Jean Max Bellerive, solicitó una
ayuda inmediata de 350 millones de dólares para liquidar deberes de
nómina y cifró en 11 mil 500 millones el monto de la ayuda que
requiere su país para completar las tareas de refundación nacional.
Las revelaciones del funcionario preludian el final del
encuentro, que será clausurado hoy por el presidente dominicano,
Leonel Fernández, cuyo ministro de Economía, Temístocles Montás,
advirtió que de no resolverse, la crisis haitiana puede afectar la
gobernabilidad del Caribe.
De acuerdo con el recuento de Bellerive, en su país tras el
seísmo hay 869 personas desaparecidas, 310 mil 928 fueron; un millón
500 mil sufrieron algún tipo de daño; un millón 300 mil viven en
albergues y más de 766 mil fueron desplazadas.
Los datos pueden considerarse el recuento oficial de daños pues
están avalados por el gobierno haitiano, que elaboró el informe en
colaboración con la Comisión Económica para América Latina (CEPAL),
los bancos Mundial e Interamericano de Desarrollo, la ONU y la Unión
Europea.
La suma para la reconstrucción podría ser administrada por una
comisión de donantes, propone el boceto de informe acordado por los
técnicos, el cual servirá de base a la reunión Cumbre sobre el tema
haitiano convocada para la sede de la ONU en Nueva York el próximo
día 31.
El cónclave se han centrado en los aspectos técnicos de la
situación en Haití, aunque Bellerive aprovechó la plataforma para
refutar versiones de que su Gabinete no hace algo por la
reconstrucción las cuales, dijo, provienen de opositores, sin más
precisiones.