Según PL, la réplica del devastador sismo de 8,8 grados del
pasado 27 de febrero se localizó a 34 kilómetros de profundidad en
el Océano Pacífico, a las 23:21 hora local.
Sin embargo, la Oficina Nacional de Emergencia informó que el
Servicio Hidrográfico Oceanográfico de la Armada (SHOA) descartó que
hubiera alerta de tsunami para la zona, pues "las características de
este sismo no reúnen las condiciones necesarias para un tsunami en
las costas de Chile".
Esta réplica es una de las más fuertes entre las más de 300
registradas durante las últimas dos semanas, junto con la ocurrida
el pasado 11 de marzo, de 6,9 grados, cuando asumió la presidencia
de la nación Sebastián Piñera.