El equipo que triunfe, en definitiva, en la semifinal occidental
tendrá que batallar fuerte para derrotar a Villa Clara en la Gran
Final del béisbol cubano, afirmó este miércoles Eduardo Martín
Saura, manager de los denominados Naranjas.
Tras el regreso victorioso desde Ciego de Ávila, donde
garantizaron su presencia, por segundo año consecutivo, en la
disputa del título, los actuales subcampeones nacionales esperan
tranquilos por el otro contendiente a la corona, que saldrá del
enfrentamiento entre Industriales y el Habana.
Martín Saura significó a la AIN que el equipo desplegó un
rendimiento muy estable a lo largo de toda la temporada y en los
play off ante las Avispas de Santiago de Cuba y los Tigres avileños,
choques de los cuales sacaron valiosas experiencias para afrontar
con éxito la discusión del campeonato.
Respetamos por igual a los Industriales y al Habana, ambos
elencos constituyen novenas muy exigentes; pero sabemos lo que
tenemos y Villa Clara se encuentra en inmejorables condiciones para
coronarse este año, afirmó optimista.
Los Naranjas conservan una "espina clavada" desde los play off de
2003 y 2004, cuando accedieron a la Gran Final pero fueron barridos
por los azules de la capital cubana en ambas ocasiones; aunque
también tienen cuentas pendientes con los Vaqueros de Esteban
Lombillo, triunfadores en la campaña 2009.
Leonys Martín, primer bate villaclareño y líder en el
departamento de jonrones con cinco en la actual postemporada, señaló
que existe un gran espíritu de triunfo entre todos los jugadores,
quienes mantienen la aspiración de conseguir el título largamente
soñado por la afición de la provincia.
Con cuatro coronas en sus vitrinas, los Naranjas de Villa Clara
se coronaron por última vez en 1995, y desde entonces han disputado
cinco finales, siempre con resultados adversos.