TEGUCIGALPA, 11 marzo.— El asesor del ex presidente de Honduras
Manuel Zelaya, Rasel Tomé, regresó hoy al país para responder a una
acusación de abuso de autoridad de la fiscalía hecha después del
golpe de estado del año pasado.
En sus primeras declaraciones a periodistas en esta capital, Tomé
denunció que las imputaciones del Ministerio Público son parte de
una campaña de persecución política por su repudio a la asonada
militar.
Aseguró traer un mensaje de reconciliación nacional y la
aspiración de que el pueblo hondureño logre las condiciones para
volver a vivir en un estado democrático, según despacho de Prensa
Latina
Tomé, dirigente del sector del Partido Liberal opuesto al golpe,
viajó al exilio en República Dominicana junto a Zelaya, cuando
terminó el interrumpido mandato del estadista el 27 de enero último.
Con anterioridad, se había unido al ex mandatario en la embajada
de Brasil cuando Zelaya regresó clandestinamente a Tegucigalpa para
promover una salida negociada a la crisis desatada por la
interrupción del orden constitucional.
Según la fiscalía, el supuesto delito de Tomé fue cometido cuando
era director de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones durante
la gestión de Zelaya, pero la acusaciones es rechazada por el
político.
Decenas de miembros del Frente Nacional de Resistencia Popular,
del cual es uno de sus dirigentes, acudieron al aeropuerto
capitalino de Toncontín a darle la bienvenida a Tomé.
Otros funcionarios del derrocado gobierno de Zelaya se han
presentado voluntariamente este año ante los tribunales para
enfrentar acusaciones de supuesta corrupción.