El tiempo perdido en la parte fabril subió en las últimas seis
campañas a un ritmo de 2% anual, y el actual 2010 parece seguir
igual camino dada la tendencia negativa de varios centrales.
Hasta al cierre de febrero las roturas e interrupciones
operativas le "robaban" a la industria el 18,75% del tiempo. Esto se
manifiesta con mayor agudeza en las áreas de basculador y molinos,
generación de vapor y automatización. No se incluye el 11,04%
inactivo por la falta de materia prima en el tándem debido a las
lluvias que alteraron el sistema de corte, alza y tiro,
especialmente en las provincias con mejor respuesta industrial:
Matanzas, Cienfuegos y Sancti Spíritus.
El peor desempeño fabril lo tiene Las Tunas al sumar sus ingenios
el 28,06% del tiempo perdido, algo fatal para el desarrollo de la
zafra. A su vez, las empresas azucareras de Santiago de Cuba, Ciego
de Ávila y Holguín, rebasan el 25%.
Directivos del Ministerio del Azúcar explicaron a Granma
que en los días finales de febrero se observó mejoría en Ciego de
Ávila y en Holguín. En tanto Villa Clara sale de un incierto
comienzo en el cual llegó a perder el 17,46% del tiempo, algo
inusual en ese eficiente territorio.
Los técnicos del organismo apuntan que, pese a las medidas
aplicadas, no es igual la reacción en los centrales Héctor Molina,
de La Habana; Dos Ríos y Julio Antonio Mella, de Santiago de Cuba; y
Majibacoa y Antonio Guiteras, de Las Tunas. En esas entidades, que
deciden en sus respectivas provincias y en el país, las bajas
moliendas obstaculizan la estabilidad de la zafra.
Uno de los objetivos principales del MINAZ era moler al 80% o más
de la norma potencial. Al terminar febrero las capacidades abiertas
se aprovechaban al 64%, diferencia que marca un atraso en el plan
ascendente a 147 900 toneladas.
Este resultado se torna más lamentable dado el favorable
rendimiento en azúcar: 0,06 sobre el plan y 0,66 por encima del
2009.
Por tal concepto se ganaron 4 427,7 toneladas de azúcar y se
ahorraron 42 705 toneladas de caña. Esto sucede durante un periodo
en el cual la disciplina en la arrancada prometía algo mejor. De los
44 centrales activos, la casi totalidad comenzó en fecha o con
adelanto al calendario y seis retrasaron el inicio 48 horas o menos.
Ese comportamiento se tradujo en anticiparle 13 500 toneladas al
plan de crudos.
No arrojó lo esperado el esfuerzo por tener completa, desde
septiembre, la fuerza técnica y de operación integral y los cerca de
20 cursos de capacitación ofrecidos en escuelas ubicadas en cuatro
centrales escogidos por sus resultados. Tampoco es positiva la
respuesta a la organización de los colectivos y de los equipos
técnicos de provincias y empresas.
Las supervisiones realizadas por el Ministerio del Azúcar
identificaron en 18 centrales indisciplinas tecnológicas y de
dirección, deficiencias en el sistema de trabajo y en los cambios de
turno así como el análisis y mantenimiento de estos. Ante tal
panorama se decidió paralizar la actividad de zafra en cuatro de
esos centrales hasta que solucionen los problemas actuales.
Lástima que la industria no haya podido aprovechar la baja en el
tiempo perdido por razones agrícolas: de 9,53% en el 2009 descendió
a 4,21% en la actual cosecha. Es indudable la influencia de los
recursos que el estado invirtió en los casi 1 000 remolques
reconstruidos, la incorporación de 160 camiones de procedencia china
con mayor capacidad y de 60 combinadas de alto rendimiento, a lo
cual se une la remotorización de camiones KAMAZ.
El 90% o más en el Rendimiento Potencial de la Caña (RPC)
demuestra que en esta zafra había condiciones para registros
superiores y mostrar, al llegar marzo, otra perspectiva.
Hasta el cierre de febrero, apenas tres provincias y 10 ingenios
molían al 70% o más: Matanzas, Cienfuegos y Sancti Spíritus y las
empresas Siboney, Paquito Rosales, Jesús Rabí, René Fraga, Fernando
de Dios, Loynaz Hechavarría, Uruguay, Melanio Hernández, Mario Muñoz
y Antonio Sánchez.
Marzo es, por tradición, el mes más azucarero y productivo de la
zafra. Desmontar el atraso y cumplir el plan exige que el grupo de
centrales en crisis erradique sus deficiencias y el resto mantenga
su ritmo o lo incremente. Antes habrá que derrotar a un poderoso
enemigo: el tiempo perdido industrial.