Industria azucarera

El síndrome del tiempo perdido

Juan Varela Pérez
juan.pvp@granma.cip.cu

La molienda, como rectora de la zafra azucarera, necesita una industria que explote al máximo su capacidad y sea escudo protector para el resto de los indicadores.

Para que Las Tunas cumpla su plan le hace mucha falta que reaccione el coloso Antonio Guiteras.

El tiempo perdido en la parte fabril subió en las últimas seis campañas a un ritmo de 2% anual, y el actual 2010 parece seguir igual camino dada la tendencia negativa de varios centrales.

Hasta al cierre de febrero las roturas e interrupciones operativas le "robaban" a la industria el 18,75% del tiempo. Esto se manifiesta con mayor agudeza en las áreas de basculador y molinos, generación de vapor y automatización. No se incluye el 11,04% inactivo por la falta de materia prima en el tándem debido a las lluvias que alteraron el sistema de corte, alza y tiro, especialmente en las provincias con mejor respuesta industrial: Matanzas, Cienfuegos y Sancti Spíritus.

El peor desempeño fabril lo tiene Las Tunas al sumar sus ingenios el 28,06% del tiempo perdido, algo fatal para el desarrollo de la zafra. A su vez, las empresas azucareras de Santiago de Cuba, Ciego de Ávila y Holguín, rebasan el 25%.

Directivos del Ministerio del Azúcar explicaron a Granma que en los días finales de febrero se observó mejoría en Ciego de Ávila y en Holguín. En tanto Villa Clara sale de un incierto comienzo en el cual llegó a perder el 17,46% del tiempo, algo inusual en ese eficiente territorio.

Los técnicos del organismo apuntan que, pese a las medidas aplicadas, no es igual la reacción en los centrales Héctor Molina, de La Habana; Dos Ríos y Julio Antonio Mella, de Santiago de Cuba; y Majibacoa y Antonio Guiteras, de Las Tunas. En esas entidades, que deciden en sus respectivas provincias y en el país, las bajas moliendas obstaculizan la estabilidad de la zafra.

Uno de los objetivos principales del MINAZ era moler al 80% o más de la norma potencial. Al terminar febrero las capacidades abiertas se aprovechaban al 64%, diferencia que marca un atraso en el plan ascendente a 147 900 toneladas.

Este resultado se torna más lamentable dado el favorable rendimiento en azúcar: 0,06 sobre el plan y 0,66 por encima del 2009.

Por tal concepto se ganaron 4 427,7 toneladas de azúcar y se ahorraron 42 705 toneladas de caña. Esto sucede durante un periodo en el cual la disciplina en la arrancada prometía algo mejor. De los 44 centrales activos, la casi totalidad comenzó en fecha o con adelanto al calendario y seis retrasaron el inicio 48 horas o menos. Ese comportamiento se tradujo en anticiparle 13 500 toneladas al plan de crudos.

No arrojó lo esperado el esfuerzo por tener completa, desde septiembre, la fuerza técnica y de operación integral y los cerca de 20 cursos de capacitación ofrecidos en escuelas ubicadas en cuatro centrales escogidos por sus resultados. Tampoco es positiva la respuesta a la organización de los colectivos y de los equipos técnicos de provincias y empresas.

Las supervisiones realizadas por el Ministerio del Azúcar identificaron en 18 centrales indisciplinas tecnológicas y de dirección, deficiencias en el sistema de trabajo y en los cambios de turno así como el análisis y mantenimiento de estos. Ante tal panorama se decidió paralizar la actividad de zafra en cuatro de esos centrales hasta que solucionen los problemas actuales.

Lástima que la industria no haya podido aprovechar la baja en el tiempo perdido por razones agrícolas: de 9,53% en el 2009 descendió a 4,21% en la actual cosecha. Es indudable la influencia de los recursos que el estado invirtió en los casi 1 000 remolques reconstruidos, la incorporación de 160 camiones de procedencia china con mayor capacidad y de 60 combinadas de alto rendimiento, a lo cual se une la remotorización de camiones KAMAZ.

El 90% o más en el Rendimiento Potencial de la Caña (RPC) demuestra que en esta zafra había condiciones para registros superiores y mostrar, al llegar marzo, otra perspectiva.

Hasta el cierre de febrero, apenas tres provincias y 10 ingenios molían al 70% o más: Matanzas, Cienfuegos y Sancti Spíritus y las empresas Siboney, Paquito Rosales, Jesús Rabí, René Fraga, Fernando de Dios, Loynaz Hechavarría, Uruguay, Melanio Hernández, Mario Muñoz y Antonio Sánchez.

Marzo es, por tradición, el mes más azucarero y productivo de la zafra. Desmontar el atraso y cumplir el plan exige que el grupo de centrales en crisis erradique sus deficiencias y el resto mantenga su ritmo o lo incremente. Antes habrá que derrotar a un poderoso enemigo: el tiempo perdido industrial.

 

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