La
desesperanza de los miles de haitianos refugiados en la céntrica
plaza Champ de Mars fue sorprendida este miércoles por una lluvia de
alegrías llegadas de Cuba, provocadas por payasos, magos, músicos y
otros artistas.
El contingente cultural, repleto de colores y contagiosos ritmos,
descendió en las inmediaciones del destruido Palacio Nacional, y al
compás de una conga, fue acompañada por cientos de pobladores,
muchos de ellos niños, entre las calles de la emblemática plaza.
Fue esta al primera actuación oficial de la Brigada Artística
Marta Machado, encabezada por el reconocido artista de la plástica
Alexis Leyva (Kcho), e integrada por una variada gama de
representantes de las artes escénicas.
En apenas unos minutos, creadores y público estaban tan cerca y
tan estrecha era su relación, que el escenario parecía una calle
cualquiera de La Habana de no ser por las tiendas de campaña de un
lado y del otro, el derrumbado Palacio Nacional.
El pintor haitiano Phillipe Dodart comentó a Prensa Latina que
actividades como estás son fundamentales para los niños del país,
severamente golpeados por el terremoto del pasado 12 de enero.
"El arte es el mejor de los remedios para la recuperación
emocional de los niños. Estamos muy contentos por la manifestación
del pueblo cubano y de esta brigada que encabeza el amigo Kcho ",
manifestó.
Entre las mayores atracciones estuvo el mago Sixto Rodríguez, del
Centro de Teatro de La Habana.
Una multitud, sobre todo de niños y adolescentes, rodeó a
Rodríguez cuando la brigada se dispersó en el gran escenario de
Champ de Mars para de forma simultánea brindar su variada gama de
expresiones artísticas.
Boquiabierto, el público presenció cómo el joven prestidigitador
exhibía una moneda ante sus ojos, y al instante la hacía reaparecer
en una de sus orejas.
"Los niños no olvidarán estos momentos, vitales en el empeño de
hacerlos olvidar poco a poco la catástrofe que vivieron", expresó a
Prensa Latina Jean Renal Clerismé, consejero del gabinete privado
del presidente René Preval y uno de los espectadores en esta
ocasión.
En su opinión, el arte es importante y también la ayuda de los
cubanos, que siempre lo hacen desinteresadamente, como en el caso de
estos artistas, que vienen a alegrarnos la vida, aunque tal vez no
cuenten con las mejores condiciones para vivir", aclaró.
Mientras, Kcho se mostró entusiasmado por la exhibición de la
brigada que dirige y satisfecho de estar en Haití, de poder aliviar
el dolor de loos haitianos con el arte y la cultura cubana
revolucionaria.
"Acá hay que dedicarle especial atención a la niñez, porque son
el futuro. Todo puede estar destruido, pero un niño que tiene hoy
cinco, seis, ocho ó 10 años, es el futuro de este país. Y si ellos
no sanan sus heridas, esas heridas que llevan en el alma, este país
nunca tendrá futuro", advirtió Kcho. Para el prestigioso artista, la
labor principal de la Brigada Marta Machado va dirigida a los niños,
por eso ésta encomienda se llama Misión Sonrisa.
Kcho dijo no saber cuánto tiempo estará en Haití con la referida
brigada, y tras acotar que "tal vez un mes no alcance" porque " íhay
tantas cosas que hacer!", recordó que "no solo trabajaremos para los
haitianos, sino también para los médicos cubanos".
"Nuestros médicos llevan muchos días de trabajo intenso, de
sacrificio, y necesitan sonreír, despejar, y para ellos también
haremos cosas", concluyó.
La cerca perimetral de la devastada casa de gobierno fue tapizada
con lienzos traídos de Cuba, en los que podían observarse dibujos
realizados por niños de la isla residentes en zonas devastadas por
ciclones y donde la brigada artística dejó también su impronta.
Esta vez, en las calles de Champ de Mars, pinceles en mano,
infantes haitianos se volcaron de forma similar sobre telas.