El
color de lo mío se denomina la exposición personal que el connotado
pintor pinareño Mario Pelegrín, pone a la consideración del público,
en la Unión Francesa de Cuba, en la capital del país.
Creador de su más acabada obra, el proyecto cultural "El patio de
Pelegrín", el artista muestra una selección de su labor, con títulos
sugerentes como La felicidad, La noche, Seducción y Andar, todas,
aunque diferentes, unidas por nexos conceptuales y formales, reporta
la AIN.
Mezcla de sueños y tradiciones, en su quehacer están presentes
mujeres y hombres de los campos cubanos, en cuyo entorno habita y
crea y donde la naturaleza es también protagonista.
El color de lo mío alude a un universo de situaciones y
personajes extraídos de la cotidianeidad isleña a través de la
técnica propia de los artistas llamados primitivos: escorzos mal
dibujados, problemas de perspectiva, colores planos e ingenuidad al
abordar la trama argumental.
Esta presentación prueba que Mario Pelegrin es un creador nato,
pues continúa creando y no deja de estar al tanto de todo lo que
ocurre en su patio, opina Eduardo Herrera, especialista de la
dirección provincial de Cultura.
Pelegrín es graduado de la Escuela Provincial de Artes Plásticas
y del Instituto Superior Pedagógico en la misma especialidad.
Expertos consideran que en sus inicios su trabajo estuvo matizado
por el uso de una especie de "puntillismo" muy personal, pero con el
tiempo su pintura evolucionó hacia una construcción más sobria y
menos "tropicalizada".