Con
un derroche de virtuosismo musical y maestría interpretativa, el
reconocido pianista y compositor cubano José María Vitier deleitó al
público de Bayamo, capital de la oriental provincia de Granma,
reporta la AIN.
En el concierto, efectuado anoche en el teatro Bayamo, el artista
enamoró al auditorio desde los primeros acordes, pertenecientes a
uno de los temas de la banda sonora del filme Fresa y Chocolate, de
Tomás Gutiérrez Alea; primera película de la Isla nominada al Premio
Oscar en 1995.
Con el excelente acompañamiento de los percusionistas Adel
González y Bárbaro Rodríguez, Vitier interpretó versiones de temas
clásicos del pentagrama del país, entre ellos Son de la Loma, de
Miguel Matamoros, y La comparsa, de Ernesto Lecuona.
También recitó versos y estrenó melodías inspiradas en poemas de
autores iberoamericanos, como Gacela del amor imprevisto, del
español Federico García Lorca, y Deseos, del mexicano Salvador Díaz
Mirón.
Momento sui géneris fue cuando cantó y tocó al piano otra de sus
más recientes grabaciones, nacida de la musicalización de una de las
composiciones poéticas denominadas Epigramas, del bardo nicaragüense
Ernesto Cardenal.
José Maria Vitier (La Habana, 1954) creó obras para ballet,
danza, cine, teatro y televisión, donde musicalizó series
emblemáticas como En silencio ha tenido que ser, Julito el pescador
y La frontera del deber.
Como parte de la gira nacional Canciones sin palabras, iniciada
en Guantánamo, el pianista y compositor, acreedor de la Medalla
Alejo Carpentier, actuará esta noche en el Teatro Manzanillo, de la
urbe costera de igual nombre.