¿Winnipeg Social Club?

Pedro de la Hoz
pedro.hg@granma.cip.cu

Con una mayoría de integrantes transitando por lo que eufemísticamente se ha dado en llamar la tercera edad, la banda gigante (big band) dirigida por Harvey Winks viajó de Winnipeg a La Habana para intercambiar con músicos cubanos de jazz.

Se trata de una escuadra de canadienses con suficiente veteranía como para que los aires de los finales de la era del swing y la primera época del bebop sean parte de la memoria de su niñez y simientes para su afición por las líneas clásicas del género, a las cuales son fieles.

En el Jazz Café desplegaron un repertorio en el que revisitaron éxitos de Count Basie, Duke Ellington, Benny Goodman y otros íconos. Pero su mayor interés, en esta acción promovida por la organización Canada Cuba Sports & Culture Festivals, pasó por beber de las fuentes del jazz afrocubano.

De ahí que compartieran escena con Bellita y Jazztumbatá —la singular pianista está desarrollando un trabajo sumamente innovador con estándares del son— y el saxofonista César López y Habana Ensemble, que dejó entrever la paleta sonora que exhibirá en un próximo concierto que prepara para fines de marzo en el teatro Mella.

 

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