Representantes de las tres principales agrupaciones políticas y
líderes de la sociedad civil de Puerto Rico discutieron con
comisionados de la Casa Blanca acerca del futuro estatus legal en el
país, reporta Prensa Latina.
El Grupo de Trabajo enviado por Washington también escuchó de
boca de los propios boricuas sobre salud, desarrollo económico y
energético, entre otros temas de interés para el desarrollo del
Estado Libre Asociado.
La directora de asuntos intergubernamentales de la Casa Blanca,
Cecilia Muñoz, y el procurador general adjunto, Tom Perrelli,
presidieron la audiencia, celebrada en un centro de conferencias en
esta capital.
El encuentro comenzó con las intervenciones de los delegados del
Partido Nuevo Progresista, favorable a la anexión; el Partido
Popular Democrático, defensor del estatus legal actual; y el Partido
Independentista Puertorriqueño.
Escuchamos las propuestas para solucionar el estatus, ahora vamos
a pensar cuál será la que recomendaremos al presidente. No vamos a
presentar una solución, sino un procedimiento, comentó Perrelli al
término de la sesión.
Varios medios boricuas se quejan del hermetismo en torno a las
conversaciones, y critican la falta de publicidad que se le dio al
encuentro, a pesar de que éste puede resultar trascendental para el
futuro del país.
El Grupo de Trabajo fue creado en diciembre de 2000, bajo la
presidencia de William Clinton, y Barack Obama lo reactivó en 2009
con la misión de mediar en las aspiraciones de los boricuas, y
ofrecer consejos al ejecutivo y el Congreso sobre cómo atender a la
Isla.
Sin embargo, es la primera vez que sus miembros viajan a San Juan
para recoger los puntos de vista de las fuerzas políticas y sociales
puertorriqueñas, y lo hacen con una pretendida neutralidad en el
contencioso.
Puerto Rico, con cuatro millones de habitantes, es un Estado
Libre Asociado de Estados Unidos, que le usurpó la soberanía a la
isla en el Tratado de París de 1898, al término de la guerra cubano,
hispano, norteamericana.